lunes, 29 de junio de 2009

A qué comentaristas políticos norteamericanos NO hay que escuchar

Stuart Rothenberg es un respetado analista político (su página web The Rothenberg Political Report es una de las lecturas recomendadas en este blog) que el pasado 9 de junio tuvo la gentileza de escribir (en RealClearPolitics) uno de esos artículos imprescindibles que de vez en cuando aparecen en Internet.

Como se puede apreciar en el artículo, Rothenberg critica a ciertos programas de actualidad política norteamericana que considera que sólo degradan el debate político con sus niveles de insultos y vitriolo. Y hace algo inusual: tiene el valor de dar nombres y de repartir estopa a derecha e izquierda. En la margen izquierda singulariza en general a la cadena MSNBC, con sus portaestandartes Keith Olbermann, Rachel Maddow y Ed Schultz (quizá es ligeramente injusto con Maddow, que a veces es divertida. Olbermann es especialmente insoportable, en mi opinión). También comenta la degradación de Chris Matthews, que antaño era un periodista serio, y ahora es una "cheer-leader" obamista.

En la margen derecha, Rothenberg señala con el dedo a la Fox y en particular a los repugnantes Sean Hannity y Bill O' Reilly (se olvida del archi-repugnante Glenn Beck), voceros de encefalograma plano de lo más reaccionario que hay en Estados Unidos.

Todos los antedichos, a derecha e izquierda, dirigen programas que degradan la política, se dedican a insultar a los adversarios, simplificar cuestiones complejas, y en general, enconar el partidismo y estimular el "forofismo" de los ciudadanos. Y éstos deberían entender que un partido político no es un club de fútbol, y un votante no es un hincha. Uno puede ser del Betis "manque pierda", pero no votar a un partido político independientemente de su ejecutoria. El Partido Republicano debería haber obtenido menos votos de los que obtuvo en noviembre pasado, porque su ejecutoria durante al menos el período 2004-2008 fue penosa. Y si Obama fracasa a la Jimmy Carter durante este mandato, también debería perder, y por goleada. El hecho de que un 45% de la población norteamericana esté dispuesta siempre a votar a uno u otro partido independientemente de lo mal que lo hagan es algo que siempre encuentro incomprensible.

Rothenberg, por otra parte, tiene la gentileza de señalar que todavía quedan algunos comentaristas políticos de altura: Jim Lehrer, en PBS, que es probablemente el periodista más respetado de Estados Unidos (le escogieron para moderar el primer debate presidencial, por ejemplo, y estuvo impecable: no creo que ni su mujer sepa a quien vota) o Joe Scarborough (que tiene su programa en MSNBC, pese a que es un republicano conservador- Scarborough, aunque no está ni mucho menos a la altura de Lehrer, tiene al menos el valor de criticar a su propio partido cuando está haciendo las cosas mal: por ejemplo, le dijo a Norm Coleman hace ya meses que había perdido las elecciones y que tenía que dejarlo estar, sin mucho éxito). Pero al menos tanto en el programa de Scarborough como especialmente en el programa de Lehrer hay debates, y no meramente gritos e insultos como una especie de "La noria" americana.

P.D- "La Noria" es uno de los programas moralmente más repugnantes que este país ha visto. Es el epítome de todo lo malo que se pueda concebir en el ámbito social y político, y una de las causas de la creciente degradación de nuestro discurso público. A derecha e izquierda.

domingo, 28 de junio de 2009

Una nota sobre los Circuitos Federales de Apelación

Al comentar hace unos cuantos artículos que Sonia Sotomayor es Jueza del Segundo Circuito de los Tribunales federales de apelación se me ha ocurrido que algún lector/a podría estar interesado en saber cuáles son los Circuitos Federales de Apelación:

Hay 13 (11 más el Circuito Federal -que se ocupa de materias específicas a nivel nacional, como patentes y marcas, materias relativas a veteranos de guerra, etc- y el Circuito del Distrito de Columbia- que es el más importante probablemente, pese a que sólo abarca la capital del país, dado que se ocupa de muchas materias ligadas al Gobierno federal. 4 de los actuales 9 jueces del Supremo vienen de este Circuito-).

Ésta es la distribución geográfica de los 11 restantes:

sábado, 27 de junio de 2009

La reforma contra el cambio climático supera el primer obstáculo

Finalmente, a las 19 horas de ayer, hora de Washington D.C., la Cámara de Representantes aprobó la American Clean Energy and Security Act, que es el esfuerzo más amplio jamás realizado por Estados Unidos para contener el cambio climático. Como se esperaba, la votación final fue dramática, y la ley salió adelante por un raquítico margen de 219 a 212 votos (recordemos que los demócratas ostentan una mayoría -teórica- de 256 a 178). Nada menos que 44 demócratas votaron contra el proyecto de ley, y de hecho éste únicamente se salvó porque ocho republicanos moderados votaron a favor (gente como Mike Castle, de Delaware, o Dave Reichert, de Washington).

Como se esperaba, algunos (pocos) de los 44 demócratas son liberales a los que la ley les parece que se queda corta, pero la inmensa mayoría son demócratas de distritos conservadores cuyos votantes se oponen a esta ley (congresistas sureños o del Medio Oeste en su mayor parte, en distritos que votaron claramente por McCain en las últimas elecciones).

De todos modos, ahora la ley pasa al Senado, donde los demócratas, lisa y llanamente, tendrían que "aguar" la ley si confían en alcanzar los 60 votos necesarios para poder superar un veto de la minoría (piénsese que la ley ha salido del Congreso con el apoyo de un raquítico 50,34% de la Cámara, y en el Senado hay que alcanzar el 60%, y ya hay varios demócratas, como Landrieu, de Louisiana, que han anunciado que no piensan votar la ley en su presente redacción).

viernes, 26 de junio de 2009

La semana en Washington: Irán, cambio climático... y adulterio

Semana entretenida en Washington. Obama tiene en estos momentos tantos temas en sus manos que parece más uno de esos espectáculos circenses en que alguien intenta mantener siete bolos simultáneamente en el aire que el Presidente de Estados Unidos.

Sólo por citar las cosas más importantes que tiene Obama cociéndose en estos momentos:

Irán: Obama expresó este miércoles en una interesante rueda de prensa una dura condena al régimen iraní por aplastar las protestas de sus ciudadanos respecto al fraude electoral. Dicho esto, la posición de Obama continúa siendo precaria: no puede intervenir, porque eso haría volverse a la oposición iraní en su contra, que puede querer más democracia, pero desde luego no al estilo iraquí, es decir, con la invasión del país. Pero las condenas verbales probablemente no sirvan de nada en tanto que Jamenei dispone del control de las Fuerzas Armadas y de los Cuerpos de Seguridad del Estado. Sólo una revuelta desde dentro de las estructuras de la República Islámica, dirigida por Rafsanyani con el apoyo del clericato de la ciudad santa de Qom podría hacer caer a Jamenei y a su lacayo Ahmadeniyad. En cualquier caso, la idea de que Irán es una "democracia islámica" ha saltado por los aires definitivamente con estas elecciones.

Cambio climático: justamente mientras escribo, la Cámara de Representantes está embarcada en una serie de votaciones dramáticas para sacar adelante la American Clean Energy and Security Act, que es el esfuerzo más amplio jamás realizado por Estados Unidos para contener el cambio climático. Teóricamente, los demócratas, con su mayoría de 256 a 178, no tendrían que tener problemas para aprobar la Ley. En la práctica (recordemos que los congresistas norteamericanos sí son independientes y se deben a sus votantes y no a su partido, al contrario que en España), el resultado de la votación pende de un hilo. En una votación preliminar de hace sólo dos horas, se ha iniciado la toma en consideración del proyecto de ley por un margen mínimo: 217 a 205, con 30 demócratas votando con los republicanos, y 11 ausencias (8 demócratas y 3 republicanos). La mayoría de la Cámara está en 218 votos, así que en teoría los demócratas podrían perder la votación final, pero dudo que ocurra, por un detalle significativo del que uno se percata si analiza el "Roll Call" (los nombres de los congresistas que votan a favor y en contra): entre los 30 demócratas que están votando en contra inicialmente hay varios demócratas conservadores (Bright, de Alabama, Minnick, de Idaho, Melancon, de Louisiana, y unos 20 más, especialmente de distritos mineros) pero hay también algunos demócratas liberales que consideran que la legislación se queda demasiado corta (Kucinich, de Ohio, Stark, de California y un par más). Si las cosas se ponen verdaderamente negras y la votación pende de un hilo, estos liberales se tragarán su pureza ideológica y salvarán la ley.

De todos modos, esto sólo es el principio: luego la ley pasa al Senado, donde en estos momentos los demócratas están muy lejos de tener los 60 votos necesarios para poder superar un veto de la minoría (entre Senadores todavía no aprobados, Senadores enfermos, y conservadores demócratas que no están a favor de la ley, dudo incluso que los demócratas tengan 55 votos).

... y adulterio: el Partido Republicano no consigue levantar cabeza en las encuestas principalmente porque Obama sigue siendo notablemente popular. Pero sus cargos electos no están haciéndole ningún favor: el senador republicano de Nevada, John Ensign, y el gobernador republicano de Carolina del Sur, Mark Sanford, que hasta esta semana eran estrellas futuras del partido y posibles candidatos a la presidencia en 2012, han visto su carrera hundirse en llamas al tener que verse obligados a admitir con pocos días de diferencia que habían tenido una aventura con una miembro de su equipo (Ensign) y con una periodista argentina en Buenos Aires (Sanford).

Ambos adulterios son especialmente malos por cuanto más allá del pecadillo en sí, Ensign ascendió de categoría a su amante durante la relación y le subió el sueldo (encima tanto la amante como su marido eran también amigos de la esposa de Ensign), y Sanford mintió como un bellaco a su propio equipo diciendo que se iba de excursión por los Apalaches cuando cogía un avión para Buenos Aires (el asunto estalló cuando "The State", el periódico más importante de Carolina del Sur, se preguntó donde diablos estaba el gobernador, que llevaba siete días "missing" sin que su mujer supiera donde estaba -lo que es lógico, porque le había echado a patadas del hogar dos semanas antes, como se ha sabido luego-).

Por supuesto, el Partido Republicano sobrevivirá a estas cosas, pero las carreras de Ensign y Sanford posiblemente no (para colmo, ambos defendieron la destitución de Clinton por el affaire Lewinsky, por lo que ahora deberían dimitir, salvo que en futuras campañas quieran oír la palabra maldita: hipócrita).

Hay más cosas que comentar sobre Obama, sus mil batallas, y la estrategia defensiva de los republicanos, pero las dejaremos para otro día, porque esta entrada ya es muy larga.

miércoles, 24 de junio de 2009

La batalla por el Tribunal Supremo: la nominación de Sonia Sotomayor

El pasado 26 de mayo el presidente Obama designó como su candidata a ocupar el asiento del Tribunal Supremo que el Juez David Souter ha anunciado que dejará vacante al final del presente período de sesiones (es decir, la semana que viene) a la Magistrada Sonia Sotomayor, del Segundo Circuito del Tribunal Federal de Apelación (que abarca los Estados de Nueva York, Connecticut y Vermont).

La elección no fue una gran sorpresa: Sotomayor era una de las dos candidatas con más números para ser elegida, y el simbolismo de ser la primera mujer hispana nombrada para formar parte del Tribunal Supremo obviamente pesó profundamente en la mente del Presidente. Por lo demás, Sotomayor es una juez de gran experiencia (lleva 11 años en el Segundo Circuito) enormemente apreciada por sus colegas (incluso varios conservadores) y su nominación va, en líneas generales, viento en popa (aunque tuvo un pequeño accidente que le ha hecho acudir a sus visitas de cortesía al Senado con muletas, y aunque ha tenido que abandonar una asociación de mujeres juristas porque parecía "demasiado feminista"). El único comentario que podría haberle hecho verdadero daño fue uno que ha efectuado durante años en diversos discursos: "I would hope that a wise Latina woman with the richness of her experiences would more often than not reach a better conclusion than a white male who hasn't lived that life."

Sin embargo, aunque el comentario no ha gustado, y sin duda durante su confirmación (el 13 de julio) surgirá y será criticado, no parece que vaya a ser un impedimento grave para su confirmación.

Obama cuenta con la ventaja de saber cuáles serán las posiciones iniciales de la mayoría de los miembros del Senado, porque ya tuvieron que votar por ella en 1998, cuando fue designada por Bill Clinton para el Segundo Circuito. En esos momentos los republicanos tenían una mayoría de 55 a 45 escaños en el Senado y pese a ello, Sotomayor fue confirmada con un cómodo margen de 67 a 29. 42 demócratas y nada menos que 25 republicanos votaron a favor, y 29 republicanos votaron en contra (3 demócratas y 1 republicano estaban ausentes).

En la actualidad, con 60 escaños en el Senado, Obama puede razonablemente confiar en obtener la inmensa mayoría de esos votos (lo único que puede hacerle algún daño es que los Senadores Byrd y Kennedy están gravemente enfermos y que Al Franken, de Minnesota, todavía está esperando el veredicto del Tribunal Supremo de su Estado sobre su controvertida batalla electoral con Norm Coleman).

Pero incluso si fallaran esos 3 votos, y quizá algún demócrata muy conservador, como Ben Nelson de Nebraska, tuviera la tentación de votar contra Sotomayor (aunque lo dudo), Obama tiene todavía suficientes votos para llegar a los 60 necesarios para romper el "filibuster" contando con los siete republicanos moderados que ya votaron por Sotomayor en 1998 y continúan en el Senado: Bennett y Hatch, de Utah, Cochran, de Mississipi, Collins y Snowe, de Maine, Gregg, de New Hampshire y Lugar, de Indiana.

Es posible que alguno de los anteriores, como Bennett, que tiene unas primarias delicadas el año que viene, estén tentados a votar que no, pero incluso en ese caso Obama cuenta con la baza de a) algún republicano moderado que ha entrado en el Senado con posterioridad a 1998 (Lisa Murkowski, de Alaska, cuyo padre, que era Senador por aquel entonces, votó por Sotomayor en 1998) y b) algunos Senadores republicanos hispanos (Mel Martinez, de Florida) o de Estados con mucha población hispana (Cornyn y Hutchison, de Texas- aunque esta última votó en contra de Sotomayor en 1998, Kyl y McCain, de Arizona- aunque también votaron contra Sotomayor en 1998-, o Ensign, de Nevada).

En cualquier caso, salvo que Sotomayor meta la pata de manera abrumadora durante la vista de su confirmación en el Senado (que empieza el próximo 13 de julio), parece que Obama tiene los votos suficientes para obtener su confirmación, sin problemas, en el Senado a principios de agosto.

lunes, 22 de junio de 2009

Knoxville, Summer of 1915...

... es una rapsodia para soprano y orquesta escrita por el gran compositor norteamericano Samuel Barber (1910-1981) en 1947. El texto está extraído del cuento del mismo título escrito por James Agee (1909-1955) en 1938.

Agee, más conocido por sus guiones para las películas "La Reina de África" y "La noche del cazador", rememora en su cuento una noche de verano de 1915, cuando tenía cinco años, en Knoxville, Tennessee. El cuento es profundamente nostálgico, entre otras cosas porque al año siguiente, 1916, el padre de Agee murió en un accidente de tráfico, un evento que según el propio Agee cambió su vida por completo.

Barber, que era un contemporáneo estricto de Agee (se llevaban apenas cinco meses), se sintió profundamente conmovido por su texto, que le permitió canalizar su propio dolor por el rápido declinar y fallecimiento de su padre en 1947 a través de la composición de la obra.

Tanto el texto como la rapsodia son auténticas obras maestras del Siglo XX.

Adjunto el texto de Agee conforme fue seleccionado por Barber:

"We are talking now of summer evenings in Knoxville Tennessee in that time that I lived there so successfully disguised to myself as a child." (esta frase no está musicada por Barber, pero constituye el pórtico de la obra)

"...It has become that time of evening when people sit on their porches, rocking gently and talking gently and watching the street and the standing up into their sphere of possession of the trees, of birds' hung havens, hangars. People go by; things go by. A horse, drawing a buggy, breaking his hollow iron music on the asphalt; a loud auto; a quiet auto; people in pairs, not in a hurry, scuffling, switching their weight of aestival body, talking casually, the taste hovering over them of vanilla, strawberry, pasteboard and starched milk, the image upon them of lovers and horsemen, squared with clowns in hueless amber.

A streetcar raising its iron moan; stopping, belling and starting; stertorous; rousing and raising again its iron increasing moan and swimming its gold windows and straw seats on past and past and past, the bleak spark crackling and cursing above it like a small malignant spirit set to dog its tracks; the iron whine rises on rising speed; still risen, faints; halts; the faint stinging bell; rises again, still fainter, fainting, lifting, lifts, faints foregone: forgotten. Now is the night one blue dew.

Now is the night one blue dew, my father has drained, he has coiled the hose.

Low on the length of lawns, a frailing of fire who breathes....

Parents on porches: rock and rock. From damp strings morning glories hang their ancient faces.

The dry and exalted noise of the locusts from all the air at once enchants my eardrums.

On the rough wet grass of the back yard my father and mother have spread quilts. We all lie there, my mother, my father, my uncle, my aunt, and I too am lying there.…They are not talking much, and the talk is quiet, of nothing in particular, of nothing at all in particular, of nothing at all. The stars are wide and alive, they seem each like a smile of great sweetness, and they seem very near. All my people are larger bodies than mine,...with voices gentle and meaningless like the voices of sleeping birds. One is an artist, he is living at home. One is a musician, she is living at home. One is my mother who is good to me. One is my father who is good to me. By some chance, here they are, all on this earth; and who shall ever tell the sorrow of being on this earth, lying, on quilts, on the grass, in a summer evening, among the sounds of the night. May God bless my people, my uncle, my aunt, my mother, my good father, oh, remember them kindly in their time of trouble; and in the hour of their taking away.

After a little I am taken in and put to bed. Sleep, soft smiling, draws me unto her: and those receive me, who quietly treat me, as one familiar and well-beloved in that home: but will not, oh, will not, not now, not ever; but will not ever tell me who I am."

El texto de Agee es maravilloso, especialmente los dos últimos párrafos (Agee afirmaba que lo había escrito de un tirón, y ciertamente lo parece). Obsérvese la combinación de las dos voces: la del niño de cinco años y la del adulto, y cómo esa mezcla de distancia y cercanía es excepcionalmente efectiva.

En cuanto a la música de Barber, en YouTube se puede encontrar la canónica interpretación de Leontyne Price, musa de Barber, en 1968 (lamentablemente truncada): aquí la parte 1 y aquí la parte 2. Quizá el momento más emocionante de la obra es el tratamiento general del penúltimo párrafo por parte de Barber, con especial enfásis en el extraordinario estallido de amor en la frase "one is my mother who is good to me, one is my father who is good to me", y a continuación la plegaria del pequeño por toda su familia. Una vez más, maravilloso.

sábado, 20 de junio de 2009

¿Ha habido fraude en las elecciones de Irán?

Irán se enfrenta a una encrucijada histórica este sábado. Tras el discurso del Gran Ayatolá Jamenei ayer, en el que amenazaba a la oposición con un baño de sangre en caso de que no aceptaran los resultados electorales, a los reformistas iraníes no les quedan, en realidad, más que dos opciones: o la sumisión o la revolución.

La evolución de los acontecimientos desde las elecciones del pasado día 12 permiten efectuar unas rápidas reflexiones:

1) Es bastante probable que hubiera fraude electoral. No se puede asegurar hasta que no se efectúe un recuento (cosa que no parece que vaya a ocurrir). Pero como FiveThirtyEight ha analizado en diversos posts (adjunto el menos técnico y más claro) algunos resultados provinciales son un tanto "sospechosos". El ejemplo más claro son los resultados del candidato Mehdi Karoubi, que participó ya en las elecciones de 2005 y obtuvo el 55% de los votos en su provincia natal de Lorestán. En esta ocasión obtuvo sólo el 5%. Todo puede ser en esta vida, pero parece difícil justificar semejante bajón más allá del fraude electoral. Tampoco tiene sentido que en el Azerbayán iraní los conservadores acumularan todos los votos derivados del incremento de participación, cuando en 2005 precisamente los sectores iraníes más "liberales" se abstuvieron.

2) La respuesta de Obama hasta ahora ha sido inteligente, porque cualquier declaración afirmando la existencia del fraude hubiera conseguido sólo enrocar al régimen iraní y darle excusas para emitir sus habituales quejas sobre la "conspiración del Gran Satán americano", y envolverse en un gran manto patriótico. Sin embargo, si Jamenei ordena el baño de sangre, Estados Unidos puede acabar viéndose en la misma situación que durante la invasión soviética de Hungría en 1956: emitiendo proclamas huecas de apoyo a los reformistas iraníes, pero sin efectividad alguna real para impedir su aplastamiento.

El equivalente húngaro probablemente no es justo para Obama, dado que en 1956 la inmensa mayoría de los húngaros deseaban la intervención norteamericana, y en 2009 una parte sustancial de los iraníes (¡aunque no el 62%!) ha votado por un candidato totalmente antiamericano e incluso los votantes reformistas no querrían ver un soldado norteamericano en su país bajo ningún concepto (no olvidemos que Mousavi, el "reformista", fue el primer ministro iraní entre 1981 y 1989, durante los años más duros del jomeinato)

3) Por lo tanto, el dilema iraní sólo puede tener una solución iraní, y ésta, lamentablemente, sólo puede adoptar tres formas: o la represión de las protestas por parte del régimen, o una rebelión interna contra Jamenei y Ahmadineyad en el seno del Gobierno iraní (dirigida por Rafsanyani y sus partidarios), o una revolución en toda regla que acabe derrocando la República Islámica (sustituyéndola por un nuevo régimen demócratico o por una dictadura militar similar a la mayoría de los gobiernos pakistaníes de los últimos 30 años).

Una estupenda (y emocionante) cobertura de la "revolución" iraní la está efectuando Andrew Sullivan en su blog, que recomiendo enfáticamente. Sullivan se está ganando a pulso esta semana su condición de mejor bloguero del mundo.

martes, 9 de junio de 2009

Las elecciones europeas: un análisis

Candidaturas Votos Diputados
PP 6.615.015 42,23% 23
PSOE 6.032.500 38,51% 21
CEU 802.225 5,12% 2
IU-ICV 583.708 3,73% 2
UPyD 449.499 2,87% 1
Edp-V 391.962 2,50% 1

El domingo, como sabéis, se celebraron las elecciones europeas. Como este blog, aunque especialmente interesado en los procesos electorales americanos, en realidad adora las elecciones de todo tipo y condición, vamos a proceder a efectuar un análisis sumario de los resultados.

La participación fue raquítica, de apenas un 46%. No hay motivos para la jactancia, contrariamente a lo que pretendía la vicepresidenta De la Vega en su aparición ante la prensa. Y desde luego no cabe alegrarse de que estemos por encima de la media europea (un lamentable 43%). La construcción europea se puede diseñar de muchas maneras pero lo que está claro es que no se puede hacer sin los europeos.

Entrando en los resultados, una participación del 46% no permite muchos análisis definitivos, aunque sólo sea porque al ser 28 puntos inferior a la de las generales, no podemos saber en qué proporción esos 11 millones de españoles que fueron a votar el año pasado y no en esta ocasión hubiera votado de ser éstas unas nuevas elecciones generales.

Lo único que cabe afirmar es que la base popular está más motivada que la socialista, pero de ello no se pueden extraer inferencias con vistas al 2012, fecha teórica de las próximas elecciones generales, especialmente por cuanto a casi tres años vista, la posibilidad de que el panorama nacional político y económico sea distinta a la actual es casi una certeza.

En cuanto a los partidos nacionalistas, parece claro que el BNG y ERC están en una espiral bajista, que el PNV está estancado y que CIU puede estar tendiendo al alza.

Y en cuanto a los dos partidos menores: IU sigue en una crisis grave: ha perdido 60.000 votos respecto de las últimas europeas, cuando lo normal es que, en medio de una grave crisis económica como la actual, parte del ala izquierda del PSOE hubiera votado como protesta a IU (como en las europeas de 1994). IU ha retrocedido gravemente en Cataluña y el País Vasco, que son dos de los sitios en donde todavía cuenta con alguna presencia. A menos que las cosas cambien, IU corre serios riesgos de desaparecer por consunción. No le queda apenas margen por abajo, y para su inmensa desgracia, su líder actual, Cayo Lara me parece incapaz de conectar mínimamente con los nuevos votantes.

UPD, por su parte, tiene motivos para estar satisfecha, aunque sólo sea por un motivo: es el único partido que ha aumentado en número de votos respecto de las generales (¡con 28 puntos menos de participación!). Se ha convertido en tercera fuerza política en 32 capitales de provincia. El voto de UPD es eminentemente urbano, como se evidencia al examinar los resultados municipio a municipio. La "madrid-dependencia" del partido ha disminuido claramente, pasando los votos de UPD en la Comunidad de Madrid respecto del resto de España del 47% el año pasado al 35% en éste.

Su distribución de voto recuerda en algunos aspectos al viejo CDS de Suárez, con algún matiz (UPD, por ejemplo, es muy débil en Canarias, que era uno de los baluartes del CDS, y en cambio tiene cierto peso en Andalucía, donde el CDS siempre fue muy débil). El electorado parece tener un perfil muy peculiar: votantes de centroizquierda en áreas conservadoras, refractarios a los nacionalistas. En cambio, tiene resultados muy flojos en las áreas más nacionalistas: Galicia, País Vasco, Cataluña y Canarias. En qué medida esto es estructural o fruto de la falta de conocimiento del electorado está por verse, claro.

Sin embargo, al igual que el CDS, UPD padece por cuanto es visto por el público como un partido unipersonal (hoy El País le dedica una página entera a UPD, por primera vez desde su fundación, pero no puede evitar decir que el "apellido" de la formación es "el partido de Rosa Díez" lo cual es malvado pero cierto. O Rosa Díez consigue diversificar el partido o el futuro de UPD estará ligado exclusivamente al de su líder, como el CDS de Suárez.

Una última nota: UPD, aunque ha obtenido un resultado muy pobre en Cataluña (0,80%), ha superado claramente a Ciutadans (0,36%) que ha certificado definitivamente su defunción al aliarse con Libertas, una candidatura antieuropea de derechas antitética a los principios sobre los que se fundó Ciutadans. El fracaso de Ciutadans demuestra que en nuestro país los partidos políticos nuevos (como el CDS o EA en su día y UPD ahora) dependen de que el liderazgo esté en manos de una personalidad conocida del público y respetada.

En toda Europa, los socialistas han retrocedido claramente, (técnicamente, también los populares tendrán menos escaños en el nuevo parlamento, aunque principalmente por el abandono del Grupo Popular por parte de los tories británicos). Todo ello a favor de las fuerzas de derecha e izquierda más duras, que harán, mucho me temo, del Parlamento Europeo una institución más difícilmente gobernable. En líneas generales, los partidos en el Gobierno han retrocedido (en España, Italia, Alemania, espectacularmente en Gran Bretaña o Hungría -no así en Francia-)

Como conclusión: uno tiene la impresión de que, en tanto no aparezca en las europeas un partido que se presente como tal, europeo, con una única denominación en todas las circunscripciones, y que abogue por la creación de los Estados Unidos de Europa, con un Presidente de la Unión elegido por sufragio universal como Obama, será muy difícil combatir a las distintas fuerzas centrífugas y a los euroescépticos.

miércoles, 13 de mayo de 2009

¿Republicanos que le harán más fácil la vida a Obama?: edición Congreso

Decíamos en su día que la página web Swing State Project finalizó una recopilación de los resultados de las elecciones presidenciales en cada distrito del Congreso, herramienta que utilizamos para señalar que una parte sustancial de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes (49 de 257 congresistas, nada menos), se encuentra en "territorio apache", es decir, en distritos que votaron por John McCain en las pasadas elecciones presidenciales (una muestra de la notable sutileza de los votantes norteamericanos, tan a menudo denigrados injusta y estúpidamente como paletos desde Europa).

Hoy vamos a analizar el otro lado del Congreso, es decir, aquellos congresistas republicanos que representan a distritos que votaron por Barack Obama en las presidenciales.

Para ello, además de la tabla antes mencionada, usaremos una vez más dos buenos trabajos elaborados por la página web CQ Politics: en primer lugar, un listado preciso de los congresistas republicanos que fueron elegidos (reelegidos en la gran mayoría de los casos) en un distrito ganado al mismo tiempo por McCain, y en segundo lugar, un bonito mapa con los resultados de las elecciones presidenciales en cada distrito del Congreso, comparado con los resultados de las elecciones al Congreso celebradas ese mismo día.

El resultado, en síntesis, es el siguiente: hay 34 congresistas republicanos en distritos ganados por Obama en las presidenciales (el 19% del caucus republicano). Eso tiene, una vez más, dos consecuencias evidentes: para Obama, se trata de los congresistas republicanos más abiertos a sus programas, por cuanto representan a distritos que votaron por él. Para los demócratas, son los distritos más obvios para intentar ampliar la ya amplia mayoría de que disponen en el Congreso en las elecciones de medio mandato de 2010.

¿Dónde están estos congresistas? Casi la mitad de ellos (16) se concentra en tan solo tres Estados: California (8), Illinois (4) y Michigan (otros 4). El resto está desparramado por el Medio Oeste: Minnesota, Iowa, Wisconsin, Ohio, Pennsylvania, en distritos suburbiales de grandes ciudades.

Una vez más, resulta llamativo ver cómo varios congresistas republicanos llevan siendo reelegidos cada dos años en distritos tozudamente demócratas (aunque no hay casos tan abrumadores como a la inversa, con una excepción que comentaremos): gente como Mike Castle, congresista desde 1993, en cuyo distrito único de Delaware Obama obtuvo un contundente 62% de los votos, mientras que él obtuvo un casi igualmente llamativo 61%, como Mark Kirk, congresista desde 2001 en cuyo Distrito 10º de Illinois Obama logró más del 61% de los votos, mientras que él lograba sobrevivir a un difícil desafío con casi el 53% de los votos ese mismo día. O gente como Jim Gerlach, del 6º Distrito de Pennsylvania, que jamás ha ganado una elección desde la primera en 2002 por más del 52% de los votos, pero que siempre gana, en un distrito que le dio a Obama un 58% en las pasadas elecciones.

Derrotar a estos republicanos es difícilisimo, porque han sobrevivido a dos olas horribles, en 2006 y 2008, la inmensa mayoría de ellos llevan representando a sus distritos muchos años, y sus votantes les conocen y les respetan (como muestra, el hecho de que los republicanos del Congreso están manteniendo una disciplina de voto mucho más unificada que en el Senado: votaron únanimemente contra el plan de rescate financiero y contra el presupuesto, lo que no ocurrió en la Cámara alta)

Los demócratas sólo tienen dos vías: atacar a los congresistas recién elegidos en territorio demócrata (pero hay poquísimos en esta categoría), por una parte, y esperar, una vez más, a las inevitables retiradas de los congresistas más provectos, por otra.

En el primer grupo hay, como digo, muy pocos: tan solo Anh Cao, del 2º Distrito de Louisiana es una presa fácil. Cao representa al distrito más demócrata con un congresista republicano (la ciudad de Nueva Orleans, que dio el 75% de sus votos a Obama) y perderá casi con total seguridad en 2010, siempre que los demócratas no nominen a un congresista corrupto que guarde su dinero en el congelador (como hacía el congresista al que derrotó Cao). Luego hay algunos congresistas, como Leonard Lance en el 7º de New Jersey, o Erik Paulsen, del 3º de Minnesota, que pueden ser derrotados con el candidato adecuado. Pero a la inversa, los republicanos tienen mejores oportunidades. Tras ganar 55 escaños en los dos últimos ciclos electorales, los demócratas simplemente no tienen ya muchos escaños que arrebatar fácilmente a los republicanos.

El segundo grupo también tiene algún candidato evidente: Bill Young, en el 10º de Florida, tiene 78 años (y un distrito ligeramente demócrata), Mike Castle, en Delaware, está a punto de cumplir 70 años, y una salud no impecable. Pero una vez más, los republicanos tienen mejores posibilidades en este terreno.

En resumen, cómo es fácil de ver, muy mal lo tendrían que hacer los republicanos para no recuperar, como mínimo entre 5 y 10 escaños de los que han perdido en los dos últimos ciclos electorales, y probablemente alguno más. Por supuesto, si la situación económica mejorara llamativamente, los republicanos podrían verse a la defensiva e incrementar ligeramente sus pérdidas. Pero eso no es una hipótesis muy plausible. En los últimos 100 años, tan solo en 1934 (en plena Gran Depresión) y en 2002 (tras el 11-S) ha conseguido el Partido del presidente incrementar su margen en el Congreso durante su primer mandato.

lunes, 11 de mayo de 2009

La batalla por el Tribunal Supremo: David Souter se retira

El pasado 1 de mayo el Juez del Tribunal Supremo David Souter le anunció al Presidente Obama su intención de retirarse de su posición como Magistrado cuando acabe el presente período de sesiones (a finales de junio). El Presidente le agradeció sus servicios en una rueda de prensa "sorpresa" ese mismo día.

Y bien agradecido tiene que estarle, él y los restantes demócratas, porque David Souter ha constituido una auténtica sorpresa (positiva) para la izquierda norteamericana, y una decepción notable para los conservadores.

Souter fue nombrado en 1990 a propuesta de George Bush padre al anunciarse la retirada de William Brennan, un auténtico león liberal que había llevado al Tribunal Supremo desde 1956 a algunas de sus decisiones más liberales y controvertidas, especialmente durante los primeros años de su mandato (luego se había visto cada vez más en minoría en el Tribunal, a medida que el Partido Republicano conseguía nombrar a jueces más conservadores).

Con el nombramiento de Souter, un juez relativamente joven de 50 años y que llevaba apenas tres meses en un Tribunal de apelaciones federal, Bush aspiraba a dar un vuelco definitivo a la derecha en el Tribunal Supremo, como se pudo ver al año siguiente, cuando sustituyó a Thurgood Marshall, primer Juez negro en el Tribunal, icono de los derechos civiles y claramente "progresista", por Clarence Thomas, el magistrado más conservador de los que hoy hay en el Supremo norteamericano.

Pero Souter defraudó totalmente las expectativas de sus mentores: republicano de Nueva Inglaterra (es decir, moderado), Souter pasó apenas un par de años en el ala conservadora del Tribunal, hasta que la decisión en el asunto Casey (1992), que mantuvo el derecho constitucional al aborto merced al voto de cinco magistrados nombrados por Presidentes republicanos (Blackmun, Stevens, O' Connor, Kennedy y Souter) contra los cuatro restantes (Rehnquist, White -nombrado por Kennedy- Scalia y Thomas), le empezó a mover hacia la izquierda.

Es incontable el número de decisiones en las que Souter ha adoptado la postura "liberal": ha votado contra la aplicación de la pena de muerte contra menores y retrasados mentales, a favor de la despenalización de la sodomía como delito, a favor de continuar con el recuento de los votos en Bush v. Gore (es decir, la posición demócrata), etc. Y finalmente, ha decidido retirarse durante el mandato de un presidente demócrata en lugar de uno republicano.

Souter, a sus 69 años, es el magistrado más joven en retirarse desde que Potter Stewart se retiró en 1981 a los 66 años. Se retira asqueado de la vida en Washington DC, una ciudad que detesta (al parecer, especialmente desde Bush v. Gore), y deseoso de volver a New Hampshire.

¿A quién nombrará Obama? Es difícil acertar, pero lo más seguro es que se trate de una mujer. El Tribunal Supremo está ridículamente desequilibrado (8 hombres y Ruth Bader Ginsburg), y la presión para que nombre a una mujer es (de manera absolutamente comprensible) inmensa.

Obama no tendrá problemas para encontrar candidatas cualificadas, pero las opciones más claras a día de hoy son dos:

1) Diane Wood, Magistrada del Séptimo Circuito de Apelaciones, nombrada por Clinton en 1995. Una Juez liberal, Wood fue "clerk" (becaria) de Harry Blackmun (el autor de Roe v. Wade) en 1976-77. A sus casi 59 años, Wood es brillantísima, tiene montones de experiencia, es considerada suficientemente liberal para satisfacer a los demócratas, y no tanto como para alienar a todos los republicanos.

2) Sonia Sotomayor, Magistrada del Segundo Circuito de Apelaciones, nombrada por Clinton en 1997, pero bloqueada durante un año en el Senado, que tenía mayoría republicana en aquel momento. Sotomayor sería no sólo mujer, sino la primera mujer hispana en alcanzar el Tribunal Supremo. Curiosamente, a pesar de que tengo la ligera impresión de que es menos liberal que Wood, es más controvertida (prueba de ello es que en 1995 Wood fue aprobada por unanimidad, y Sotomayor recibió 29 votos en contra en 1998). A sus casi 55 años, tiene la edad exacta para ser nominada. Es quizá menos brillante que Wood, pero trabajadora y concienzuda, según amigos y detractores.

La favorita es Wood, sin embargo, por un motivo que la comentarista conservadora Jan Crawford Greenburg expone con su habitual inteligencia: Obama tendrá casi sin duda otra posibilidad de efectuar un nombramiento en el Tribunal Supremo durante su mandato, dado que el Juez John Paul Stevens acaba de cumplir 89 años, y es casi seguro que se retirará en 2011, una vez haya roto el record de edad de Oliver Wendell Holmes. A menos de año y medio de las elecciones, Obama mandaría un mensaje alto y claro a la comunidad hispana al nombrar a la primera mujer hispana magistrada del Tribunal Supremo.

En todo caso, veremos: siempre puede haber alguna sorpresa. Lo que parece claro es que Obama, con sus 59 Senadores (60 probablemente para cuando haya que votar a la candidata, dado que Franken seguramente será Senador en junio), tiene mayoría suficiente con los suyos, los republicanos moderados (Snowe y Collins, y probablemente Murkowski) y los conservadores "tradicionales" (es decir, los que creen que es potestad del Presidente nombrar a sus candidatos al Tribunal Supremo, como los dos Senadores de Utah y Richard Lugar de Indiana), para sacar adelante a su candidata sin problemas e incluso con cierta holgura.