martes, 3 de mayo de 2016

El apocalipsis se acerca: Trump tras las primarias del nordeste

Las primarias del nordeste aclararon mucho las cosas en el frente republicano, no sólo por la victoria incontestable de Trump, sino también por un hecho aparentemente menor que puede revelarse decisivo: Trump empezó a mejorar sustancialmente sus resultados respecto de las encuestas, lo que parece indicar que los votantes republicanos están empezando a cansarse de las primarias (los índices de participación en el Nordeste fueron de los más bajos hasta el momento) y los que votan quieren decantarse por un ganador incontestable, evitando así una convención abierta.

Repasemos los datos básicos:

- A día de hoy, el único candidato con expectativas plausibles de alcanzar la mayoría absoluta de los delegados (1.237) antes del final del proceso de primarias es Donald Trump.

- Ni John Kasich ni Ted Cruz pueden hacerlo matemáticamente. Por lo tanto, si Cruz o Kasich aspiran a ganar la nominación, sólo podrán hacerlo consiguiendo en primer lugar como sea que Trump no alcance los 1.237 delegados y, a continuación, logrando que delegados nominalmente de otros candidatos le apoyen.

- Los excelentes resultados de Trump en el Nordeste han mejorado claramente sus posibilidades de alcanzar la mayoría absoluta de los delegados, aunque sigue sin resultar seguro. Trump deberá ganar el 56,18% de todos los delegados que quedan por repartir, cosa que es difícil, pero no imposible, especialmente dado que varios Estados que quedan otorgan todos o la mayoría de sus delegados al ganador del Estado (y especialmente por la existencia de una baza secreta de Trump: los delegados "no comprometidos de Pennsylvania").

Y estos son los resultados de las últimas primarias:

El 19 de abril votó Nueva York, el Estado natal de Trump, con este arrollador resultado:

- Trump 60,4, Kasich 25,1, Cruz 14,5

Y el 26 de abril, las primarias del nordeste fueron un desastre similar para los "anti-Trump":

Connecticut: Trump 57,9, Kasich 28,4, Cruz 11,7
Delaware: Trump 60,8, Kasich 20,4, Cruz 15,9
Maryland: Trump 54,4, Kasich 23,0, Cruz 18,9
Pennsylvania: Trump 56,7, Cruz 21,6, Kasich 19,4
Rhode Island: Trump 63,8, Kasich 24,4, Cruz 10,4

La comparativa entre la media de las encuestas antes de las primarias del 19 y del 26 y el resultado final es enormemente instructiva: al contrario de lo que venía ocurriendo hasta el momento, Trump captó a la mayoría de los indecisos, seguido por Kasich, mientras que Cruz, de hecho, retrocedió:

Veamos Nueva York en primer lugar:

Poll
Trump
Kasich
Cruz
Spread
60.4
25.1
14.5
Trump +35.3
RCP Average
53.1
22.8
18.1
Trump +30.3

Dinámica que se repitió en Connecticut:

Poll
Trump
Kasich
Cruz
Spread
59.0
29.1
11.9
Trump +29.9
RCP Average
53.7
26.7
13.7
Trump +27.0

En Rhode Island:

Poll
Trump
Kasich
Cruz
Spread
64.7
24.7
10.6
Trump +40.0
RCP Average
52.3
23.0
12.3
Trump +29.3

Y se exacerbó en Maryland, donde tanto Kasich como Cruz retrocedieron respecto a lo que predecían las encuestas:

Poll
Trump
Kasich
Cruz
Spread
56.5
23.9
19.6
Trump +32.6
RCP Average
47.7
26.7
21.7
Trump +21.0

Otro tanto ocurrió en el Estado más importante de la noche, Pennsylvania:

Poll
Trump
Cruz
Kasich
Spread
58.1
22.1
19.8
Trump +36.0
RCP Average
48.3
26.5
21.8
Trump +21.8

Dicho todo lo cual, a día de hoy, el mapa de las primarias republicanas se encuentra así:

Generated Map

El número de delegados que se precisan para ganar las primarias republicanas son 1.237. Así es como va el reparto, según RealClearPolitics y Frontloading HQ:

Donald Trump: 955 delegados, 10.056.690 votos (39,65%)
Ted Cruz: 545 delegados, 6.854.211 votos (27,09%)
John Kasich: 154 delegados, 3.672.832 votos (14,41%)

(Marco Rubio se ha retirado con 172 delegados y 3.461.265 votos (13,68%), hay 124 delegados "sin designar" (de los cuales muchos son de Cruz, pero al menos 40 -en Pennsylvania-, han anunciado su apoyo a Trump tras su aplastante victoria en su Estado) y 16 delegados de otros candidatos, principalmente Ben Carson).

Tras la aplastante derrota sufrida en el Nordeste, los "anti-Trump" han lanzado una serie de medidas que han resultado contraproducentes:

1) Por una parte, las campañas de Cruz y Kasich llegaron a un acuerdo por el cual el segundo no competiría en Indiana, a cambio de que el primero no lo hiciera ni en Oregón ni en Nuevo México. Sin embargo, ese "acuerdo" no ha impedido a Kasich decirle a los votantes de Indiana que continúen votando por él.

En cualquier caso, como decíamos ya en nuestra entrada anterior, resulta imposible coordinar a todos los votantes republicanos, y en segundo lugar, hay un segmento importante de votantes de Kasich que considera que Cruz es demasiado conservador y no piensan votarle, y hay otro segmento importante de votantes de Cruz que piensan que Kasich es demasiado moderado y que no piensan votarle.

2) Pese a ir 400 delegados por debajo de Trump, Cruz, en un intento desesperado de insuflar energía a su campaña, designó a Carly Fiorina como su candidata a la vicepresidencia. Ni la prensa ni los votantes parecen haber mordido el anzuelo, y la campaña de Cruz ahora pende de un hilo.

Las estrategias de ambos candidatos continúan siendo parecidas tras el arrollador triunfo de Trump en el Nordeste, pero las posibilidades de éxito están variando claramente:

A) Trump continúa fiándolo todo a alcanzar la cifra mágica de 1.237 delegados, bien el día 7 de junio, cuando acaben las primarias, o si queda lo suficientemente cerca de ese número, durante los días siguientes, convenciendo al centenar y pico de delegados que irán a la convención teóricamente "no comprometidos" (como hemos dicho, hay 54 delegados de Pennsylvania, de los cuales 40 ya han anunciado que apoyarán a Trump, por lo que éste tiene un cierto colchón) para que le apoyen. En Cleveland, Trump consigue 1.250-1.350 delegados en la primera votación y es elegido candidato.

Trump considera que si alcanza la cifra de 1.237 delegados, el Partido no se arriesgará a cambiar las reglas de juego en la Convención de Cleveland, lo que sería interpretado por todo el mundo menos Ted Cruz como un auténtico golpe de Estado.

B) Cruz, como ya dijimos, está desarrollando un juego mucho más complejo, basado en el sistema de elección de delegados, que no tiene mucho que ver con el resultado de las primarias que se están celebrando.

Los delegados están obligados a apoyar al candidato al que representan durante la primera votación, pero a partir de la segunda, la mayoría de los Estados liberan a sus delegados para que puedan votar a quien quieran.

Por otra parte, en la mayoría de los Estados, las campañas no eligen a los delegados; los eligen convenciones estatales a las que asisten esencialmente miembros del partido muy experimentados (senadores y congresistas estatales, exsenadores y excongresistas estatales, miembros del Comité Estatal Republicano, etc.) gente que, por lo que estamos viendo hasta ahora, posee dos características claras: una escasa simpatía por Donald Trump, y más sintonía con Ted Cruz de la que sienten los congresistas y senadores republicanos federales.

En este escenario, entre los cerca de 1.200 delegados nominalmente pertenecientes a Donald Trump en la Convención de Cleveland habría un número muy elevado de "quintacolumnistas", es decir, delegados que a partir de la segunda o tercera votación (en cuanto se lo permitan las normas de su Estado) teóricamente abandonarían a Trump y apoyarían a Cruz.

El plan de Cruz es pues, esencialmente, el siguiente:

- En la primera votación, Trump no llega a 1237 delegados. En la segunda y tercera votación, los delegados leales a Cruz se unen a los "quintacolumnistas" (delegados nominalmente de Trump que en realidad apoyan a Cruz) y Cruz alcanza los 1237 delegados. Los delegados de Trump abandonan en masa la Convención y probablemente hay violencia en las calles de Cleveland. Pero Cruz es el candidato republicano.

- Cruz, que es un hombre que carece de respeto por las reglas (aunque sin duda sabe usarlas en su favor) tiene un plan todavía más arriesgado en caso de que Trump llegue a 1237 delegados. La Convención tendrá un Comité de Reglas compuesto por 56 miembros (2 por cada Estado, más algunos miembros del Comité Nacional Republicano) que puede modificar retroactivamente las reglas vigentes (en particular, podría permitir a los delegados votar en conciencia desde la primera votación). Evidentemente, la reacción de Trump a una jugarreta de tal calibre sería épica, y la violencia dentro y fuera de la Convención estaría asegurada (además, aquí sí que la prensa -y yo mismo- opinaría que a Trump se le habría robado la nominación).

Este escenario es más difícil de ver que el primero, porque aunque Cruz está intentando rellenar el Comité de Reglas con sus partidarios, es posible que el Comité no tenga valor de cambiar las reglas del juego en el último segundo. La óptica de semejante maniobra es prácticamente golpista.

Por otra parte, la primera maniobra también se está poniendo difícil, si hemos de creer a este artículo de Clare Malone. Al parecer, muchos de los delegados de Cruz "no comprometidos" (por ejemplo en Dakota del Norte) no están dispuestos a apoyar a Cruz si Trump llega a Cleveland con una clara mayoría de delegados -no digamos ya si llega con 1.237-.

Hoy vota Indiana, un Estado socialmente conservador en el que Cruz debería tener una clara oportunidad de éxito. Sin embargo, las encuestas indican a día de hoy una clara ventaja de Trump. Sólo si se produjese un fenómeno parecido a Wisconsin (clara decantación de los indecisos hacia Cruz y voto táctico de los votantes de Kasich a favor de Cruz) Trump podría salir derrotado. Pero es más probable que Trump capte a la mayoría de los indecisos y gane con comodidad, cosa que realmente pondría casi imposible las cosas a las fuerzas "anti-Trump"

Poll
Trump
Cruz
Kasich
Spread
RCP Average
42.8
32.0
14.8
Trump +10.8