sábado, 17 de enero de 2009

Demócratas que le causaran problemas a Obama: edición Senado

Aunque todavía está pendiente de decidirse la batalla por el ultimo asiento en el Senado (el de Minnesota), todo parece indicar que el candidato demócrata, el cómico radiofónico Al Franken, ha ganado las elecciones en ese Estado.

Si ese hecho se confirma, la configuración final del Senado será la siguiente:

- 57 Senadores demócratas.
- 2 Senadores independientes alineados con los democratas (Sanders, socialista de Vermont, y Lieberman, "demócrata independiente" de Connecticut).
- 41 Senadores republicanos.

Por lo tanto, los demócratas tendrán una amplia mayoria en la Camara Alta, lo que en principio parecería presagiar que el presidente Obama podrá imponer su programa electoral sin demasiados problemas. Sin embargo, eso no es exactamente así por dos motivos:

1) En primer lugar, por cuanto en muchas ocasiones se precisa una mayoria cualificada de 60 votos para poder superar lo que se llama el "filibuster", es decir, el bloqueo de una medida por parte de la minoría. Muchas leyes son sometidas a dos votaciones: la primera, con un umbral de 60 votos, tiene por objeto decidir si se pasa a votar la ley en cuestion. La segunda votación (que en realidad es la votación de la ley propiamente dicha) exige una mera mayoría simple de 51 votos para ser aprobada.

2) En segundo lugar, por cuanto los Senadores norteamericanos, al contrario que en nuestro país, son verdaderamente independientes y votan mucho más en función de los intereses de su Estado en concreto que del presidente en particular. Y la disociación entre unos y otros intereses adquiere su expresion mas clara en aquellos Senadores democratas que representan a un Estado que no ha votado por Obama (y a la recíproca, en aquellos Senadores republicanos que representan a un Estado que sí ha votado por Obama).

En el mapa que adjunto se pueden ver cuatro categorias de Senadores, en torno a los cuales girarán la mayoria de los votos decisivos en los proximos veinticuatro meses:
Generated Map

- En rojo claro, Estados con un Senador demócrata cuyos votantes se decantaron por McCain en las pasadas elecciones (Alaska, Dakota del Sur, Nebraska, Missouri, Louisiana)
- En rojo oscuro, Estados con dos Senadores demócratas cuyos votantes se decantaron por McCain en las pasadas elecciones (Montana, Dakota del Norte, Arkansas, West Virginia)
- En azul claro, Estados con un Senador republicano cuyos votantes se decantaron por Obama en las pasadas elecciones (Nevada, Iowa, Indiana, Ohio, Pennsylvania, New Hampshire, Carolina del Norte y Florida)
- En azul oscuro, Estados con dos Senadores republicanos cuyos votantes se decantaron por Obama en las pasadas elecciones (Maine)

Como se puede ver, hay 13 senadores demócratas en Estados republicanos y 10 Senadores republicanos en Estados demócratas, por lo que Obama tendrá probablemente que ir ley por ley para recabar el apoyo de sus correligionarios, y es probable que en algunas ocasiones la minoría de bloqueo consiga vetar la ley en cuestion. Todo dependerá de la popularidad del Presidente y de la convicción de cada Senador respecto de los votantes de su Estado en el tema que se debata.

Por supuesto, cada Senador es un mundo. Entre los 13 demócratas, hay Senadores que votarán las propuestas de Obama sin miedo alguno, y otros que votarán muy a menudo con los republicanos. Repasémoslos Estado por Estado:

- Missouri: Claire McCaskill (porcentaje de voto de Obama en Missouri en la ultima eleccion: 49,25%) probablemente le causará algunos (no muchos) problemas a Obama.

Pese a que fue una de sus primeras aliadas en las presidenciales, anunciando su apoyo por él ya a principios de 2008, pese a que aunque Obama perdió en su Estado, lo hizo por un margen mínimo y pese a que su reeleccion no se produce hasta 2012, McCaskill es una de las Senadoras demócratas más conservadoras (la 5ª más conservadora según el National Journal, la 10ª según Voteview -que a mí me resulta más fiable-).

Es posible que durante los primeros 24 meses de la administración Obama vote las propuestas del presidente a menudo. En 2011-2012, sin embargo, puede reposicionarse y votar contra Obama dependiendo de su grado de popularidad para entonces ante el electorado de Missouri, que es un Estado algo más conservador que la media nacional.

- Montana: Max Baucus y Jon Tester (porcentaje de voto de Obama en Montana en la ultima eleccion: 47,17%).

Baucus y Tester se encuentran en situaciones ligeramente distintas: Baucus es senador por Montana desde 1978, lo que le convierte en el séptimo Senador más veterano, y acaba de ser reelegido en 2008 con el 73% de los votos (o sea, 26 puntos más que Obama). Tester fue elegido en 2006 por primera vez, en una elección ajustadísima. Pese a ello, ambos suelen votar juntos, básicamente como lo que son: demócratas centristas de Montana. Obama podrá contar con los votos de ambos en la mayoría de las ocasiones (menos en materia de control de armas), pero Tester, en particular, al igual que McCaskill, tiene su reelección en 2012, y probablemente marque sus distancias con el Presidente en los dos años previos a su reelección. Un ejemplo: en la votación de ayer en el Senado sobre si impedir al Gobierno el gasto de la segunda mitad del plan de rescate financiero, Tester se abstuvo (Obama había pedido el voto en contra). Baucus votó en contra, conforme a lo pedido por Obama.

Por otra parte, el hecho de que Obama obtuviera el mejor resultado de un candidato demócrata en Montana desde 1964, pese a perder, probablemente hará que Baucus y especialmente Tester se atrevan a apoyar más iniciativas de Obama de lo que se hubieran atrevido con otro presidente demócrata.

- Dakota del Sur: Tim Johnson (porcentaje de voto de Obama en Dakota del Sur en la ultima eleccion: 44,75%).

Johnson se encuentra en una situación similar a la de los senadores de Montana, con algún matiz: por una parte, Johnson acaba de ser reelegido por segunda vez, con una victoria razonablemente cómoda (17 puntos más que Obama). Por otra parte, aunque Obama ha conseguido un buen resultado en su Estado (el mejor desde 1988), no alcanzó ni el 45%. Johnson es un demócrata más conservador que Baucus y Tester: por ejemplo, fue uno de los cuatro demócratas que votaron a favor del nombramiento del juez Alito como miembro del Tribunal Supremo. Así que, especialmente en materias sociales, Johnson le dará más de un disgusto a Obama.

- Dakota del Norte: Kent Conrad y Byron Dorgan (porcentaje de voto de Obama en Dakota del Sur en la ultima eleccion: 44,47%).

Conrad y Dorgan son dos Senadores veteranos (están en el Senado desde 1986 y 1992, respectivamente). Pese a que Dakota del Norte es un Estado muy conservador (el último demócrata que lo ganó en las presidenciales fue Lyndon Johnson en 1964), Conrad y Dorgan han sido reelegidos constantemente con mayorías crecientes y son muy populares. Dicho esto, una vez más hay que reiterar que son demócratas centristas que, especialmente en materias sociales, tenderán a votar más con su Estado que con Obama (Conrad, por ejemplo, también votó por Alito; Dorgan se arriesgó y votó en su contra, pero en otros asuntos ha votado con los republicanos). Por otra parte, Dorgan tiene su próxima campaña de reelección en 2010, quizá contra el muy popular Gobernador republicano de su Estado John Hoeven, así que tendrá que andar con cuidado con sus votos en los próximos dos años.

- West Virginia: Robert Byrd y Jay Rockefeller (porcentaje de voto de Obama en West Virginia en la ultima eleccion: 42,57%).

Rockefeller (sí, de los Rockefeller de toda la vida) lleva desde 1984 en el Senado y acaba de ser reelegido con el 64% de los votos (en un Estado en el que Obama obtuvo menos votos que Kerry hace cuatro años). Similar a los Senadores que hemos comentado con anterioridad, Rockefeller es un centrista popular en su Estado, que generalmente votará con Obama (al que apoyó en las primarias -contra el criterio de sus votantes, que apoyaron claramente a Clinton-), salvo quizá en materias sociales.

¿Y qué decir de Robert Byrd? El Decano del Senado (lleva en él desde ¡1959!) tiene 91 años y está entrando no ya en la vejez, sino directamente en la decrepitud, cuanto menos física (quien tenga dudas, que vea este vídeo del 2007). Es evidente que no se podrá presentar a la reelección en 2012 (yo tengo serias dudas de que llegue a esa fecha). La cabeza evidentemente le funciona todavía, y votará, ahora más que nunca, según le dicte su conciencia (votó en contra de la autorización para la guerra de Irak, pero a favor del juez Alito, por ejemplo).

Byrd, por otra parte, se ha ido volviendo más y más liberal con los años (empezó como demócrata segregacionista y acabó apoyando a Obama contra Hillary en las primarias de 2008), así que no creo que le plantee grandes problemas a Obama durante los próximos cuatro años.

- Nebraska: Ben Nelson (porcentaje de voto de Obama en Nebraska en la ultima eleccion: 41,60%).

El Senador de Nebraska es el demócrata más conservador del Senado (lógicamente, habida cuenta del hecho de que su Estado, pese a que Obama mejoró sustancialmente sus resultados en las últimas elecciones, sigue siendo el 11º Estado más republicano del país). Nelson, que apoyó a Obama en las primarias, será seguramente, sin embargo, uno de los senadores demócratas que más disgustos le den al nuevo Presidente. Sin ir más lejos, Nelson votó ayer contra Obama en relación con la entrega al Estado de los 350.000 millones de dólares adicionales del plan de rescate financiero, a la que Nelson se opone. Y eso es solo el comienzo: Nelson votará junto a los republicanos en más de una tercera parte de las votaciones en la próxima sesión, si es que el pasado permite predecir su comportamiento futuro.

- Louisiana: Mary Landrieu (porcentaje de voto de Obama en Louisiana en la ultima eleccion: 39,93%).

La Senadora de Louisiana caminará con pies de plomo en los próximos años. Reelegida por segunda vez en 2008 con un margen más estrecho de lo esperado en un Estado en el que Obama retrocedió claramente respecto a los resultados de Kerry en el año 2004, Landrieu seguramente mantendrá su perfil de demócrata conservadora (que le ha llevado a votar a favor de los recortes de impuestos de Bush, a favor de las prospecciones petrolíferas en los parques naturales de Alaska, en contra de diversos tipos de limitación en materia de control de armas, etc), y seguramente votará contra el Presidente en muchas ocasiones.

- Arkansas: Mark Pryor y Blance Lincoln (porcentaje de voto de Obama en Arkansas en la ultima eleccion: 38,86%).

Dos situaciones distintas: Pryor acaba de ser reelegido de manera abrumadora en 2008 (hasta el punto de que los republicanos ni se molestaron en buscarle un contrincante), así que probablemente seguirá votando como un demócrata centrista y populista de Arkansas, separándose de Obama en ocasiones, pero apoyándole cuando sea realmente necesario, como mínimo hasta después de 2012.

Blanche Lincoln, por otra parte, que lleva desde 1998 en el Senado, se enfrenta con la reelección en 2010, en un Estado que no sólo no apoyó a Obama, sino que giró de manera radical hacia los republicanos (50.000 votos menos para los demócratas, 66.000 votos más para los republicanos, ¡en un contexto en el que los demócratas ganaron 10 millones de votos a nivel nacional y los republicanos perdieron 2,5 millones de votos!) La Senadora de Arkansas, que ya era uno de los miembros más conservadores de su partido, probablemente sea el voto más débil del caucus demócrata en los próximos dos años: ayer, al igual que Nelson, votó a favor de denegarle al gobierno de Obama los 350.000 millones de la segunda parte del plan de rescate financiero. Por otra parte, ya ha anunciado que se está replanteando su voto en favor de los sindicatos en la Ley de Libre Elección (EFCA), que es el caballo de batalla sindical más importante de los últimos veinte años.

- Alaska: Mark Begich (porcentaje de voto de Obama en Alaska en la ultima eleccion: 37,89%).

Begich se encuentra en la nada envidiable situación de ser el Senador demócrata del Estado más republicano (de entre los que tienen a un Senador demócrata, claro). Begich derrotó a Ted Stevens, que llevaba 40 años representando a Alaska, gracias a un escándalo de corrupción, y pese a eso, no llegó siquiera al 50% de los votos). Begich, que es un centrista, probablemente se dé cuenta a medio plazo de que es más liberal de lo que su Estado le va a permitir, así que no sería ninguna sorpresa que acabara votando contra Obama, especialmente en materias de control de armas y ecología (por ejemplo, Begich ya ha dicho que por él no hay inconveniente en explotar las reservas petrolíferas de los parques naturales de Alaska).

Y luego están los demócratas de Estados que tradicionalmente votaban republicano, pero que han votado por Obama esta vez: ¿qué harán Evan Bayh, de Indiana, Jim Webb y Mark Warner, de Virginia, y Kay Hagan, de Carolina del Norte?

Y por último están los demócratas que son más conservadores que su Estado, y que le pueden dar algún disgusto al Presidente (Tom Carper, de Delaware, es el ejemplo más claro), o los que voten contra Obama por su flanco izquierdo (Bernie Sanders, de Vermont, o Russ Feingold, de Wisconsin), cosa que también pasa (por ejemplo, así fue cómo se hundió el plan de inmigración de Bush: lo torpedearon, por un lado, los republicanos y demócratas más conservadores y por otro Bernie Sanders, el socialista de Vermont).

Si algún lector ha llegado hasta aquí, mañana hablaremos de los republicanos que le harán la vida más fácil a Obama.