martes, 6 de mayo de 2008

Una lenta agonía - las primarias demócratas

Lo primero es lo primero: el 22 de abril hubo primarias en Pennsylvania, con el siguiente resultado:

Hillary Clinton- 54.64%
Barack Obama- 45.36%

Clinton ganó en la T rural y en Pittsburgh. Obama ganó en Philadelphia ciudad (no tanto en los suburbios). El resultado fue una victoria de Clinton por más de nueve puntos (tres puntos más de lo que le daba la media de las encuestas). Fue una victoria notable, aunque la barrera psicológica de los diez puntos no fue superada (parece una tontería, pero la diferencia, en inglés, entre poder decir que has ganado por "single-digits" o "double-digits" es importante).

Las semanas posteriores a Pennsylvania han sido espantosas para Obama. Su antiguo pastor inició una gira de entrevistas y discursos en las cuales atacó veladamente a Obama (por lo visto, se sintió ofendido por su discurso en Philadelphia sobre el tratamiento de la cuestión racial) y demostró, lamentablemente, que es un hombre esperpéntico (haciendo imitaciones de JFK en sus discursos, por ejemplo. ¿Os imagináis al Papa imitando el timbre de voz de Ronald Reagan en un discurso?). Obama no tuvo más remedio que romper con él (lo que no había hecho cuando estalló la controversia el mes pasado). Pero el daño estaba hecho (especialmente entre los votantes blancos de clase trabajadora, que no se sienten cómodos con la idea de un presidente negro, y que ven a un pastor negro racista y no necesitan más excusas para votar al candidato).

El 3 de mayo hubo caucuses en la pequeña isla de Guam, y los resultados fueron ajustadísimos. Obama ganó por siete votos, lo que no le ha servido de mucho.

Barack Obama- 50.08%
Hillary Clinton- 49.92%

El estado del asunto, a día de hoy, es el siguiente (sin incluir Florida, Michigan y los cuatro Estados de caucus que no han suministrado sus datos de votos):

Obama: 14,421,557 votos (49.2%)- 1748 delegados
Clinton: 13,920,143 votos (47.5%)- 1609 delegados

En teoría, la cifra mágica para ganar es 2.025.

Hoy votan Indiana y Carolina del Norte. Las urnas en ambos Estados se han abierto hace pocas horas, y permanecerán abiertas hasta las dos de la mañana, hora española.

Ante todo, os explico brevemente cómo son los Estados que votan hoy:

- Indiana (72 delegados): es un Estado muy conservador (los demócratas no ganan unas presidenciales desde 1964), con poca población negra, pero con la mayoría de la población en núcleos urbanos (Indianapolis es el más importante, con un 25% de población negra). El noroeste pertenece a la conurbación de Chicago (favorable, pues, a Obama). El resto del Estado es claramente pro-Hillary, especialmente el Sur (el Senador Bayh, el más importante demócrata del Estado, ha hecho campaña por ella como un auténtico animal).

Las encuestas, que hasta ahora habían estado igualadas, han mostrado en las últimas dos semanas un cierto repunte de Clinton (a día de hoy, la media de las encuestas le da cinco puntos de ventaja). Los republicanos pueden votar en las primarias demócratas, lo que es bueno para Hillary (muchos republicanos han dicho que votarán por ella para alargar las primarias al máximo y dañar al Partido Demócrata).

- Carolina del Norte (115 delegados): es el Estado más importante que queda (9 millones de personas). Pueden votar demócratas e independientes (no republicanos).

Es un Estado conservador (los demócratas no ganan unas presidenciales desde 1976) pero con una población negra de más del 21% (lo cual quiere decir que en las primarias demócratas serán probablemente más del 35%). Es un Estado muy favorable para Obama gracias a eso, pero las últimas encuestas muestran que las controversias con su antiguo pastor le están haciendo mucho daño (las encuestas le dan ocho puntos de ventaja de media, cuando hace dos semanas prácticamente estaba en torno a los 16 puntos de ventaja).

Clinton ganará entre los blancos del extremo sudoeste (en los Apalaches) y en los distritos rurales del este (en los que no haya mayoría de negros, claro).

Se espera unos 700.000 votantes en Indiana y 1,5 millones en Carolina del Norte. En cuanto a los resultados, hay tres posibles escenarios, de menos a más probable:

1) Obama gana los dos Estados: es un escenario sumamente improbable, especialmente en Indiana. Pero si ocurre, se acabó. Los superdelegados, que empiezan a temerse que esta agonía interminable esté dañando al partido, se volcarán hacia Obama, especialmente porque una victoria en Indiana sería una gran sorpresa y una señal de que Obama puede captar voto blanco (de hecho, es llamativo que en las dos últimas semanas, muchísimos superdelegados han expresado sus preferencias por uno u otro candidato, a un ritmo mucho más rápido de lo que lo habían hecho hasta ahora. Es señal de que, en un sentido u otro, quieren acabar con esto).

2) Hillary gana los dos Estados: es un escenario improbable, especialmente en Carolina del Norte, donde dudo que el voto negro se inhiba (las primeras cifras de participación indican que eso no ha ocurrido). Pero si gana, especialmente en Carolina del Norte, Clinton podría afirmar (y no sin motivo) que Obama está empezando a retroceder, perdiendo voto blanco que es imperativo para ganar las elecciones generales. Con eso no quiero decir que Clinton fuera a ganar, pero las dos próximas semanas serían terribles para Obama (con West Virginia y Kentucky en el horizonte, los dos peores Estados de toda la Unión para Obama).

3) Hillary gana Indiana y Obama Carolina del Norte: incluso si pierde Carolina del Norte, Clinton seguirá, tendrá dinero suficiente para seguir compitiendo (aunque sin pagar sus deudas) y dirá que Obama, pese a gastarse más dinero que ella en los dos estados, no ha sido capaz de derrotarla (la posición de Clinton mejorará cuanto más pobre sea el margen de victoria de Obama en Carolina del Norte). En todo caso, creo que los superdelegados también se empezarán a decantar hacia los dos candidatos. Éste es el escenario más probable.

Hasta ahora, es posible que el rifirrafe demócrata fuera neutro de cara a las generales. Mi impresión es que estamos a punto de entrar en una fase en que esta campaña eterna (¡llevamos más de cuatro meses de votaciones!) va a empezar a dañar al Partido Demócrata. Y como estoy seguro de que Clinton, sea cual sea el resultado, va a seguir luchando, el Partido Demócrata va a empezar a perder posibilidades de ganar las elecciones generales (aunque son de aquí a seis meses, y mucho puede cambiar en tanto tiempo), porque la única esperanza de Hillary es destruir a Obama, y si hace eso, perderá las generales, porque los negros (el 12% de la población americana, no lo olvidemos, el 90% de los cuales vota demócrata) simplemente no irán a votar (al menos, muchos de ellos).

En fin, ya veremos. Para que no digais que no me mojo, mi predicción es:

Carolina del Norte: Obama 55, Clinton 45 (150.000 votos de ventaja)
Indiana: Clinton 55, Obama 45 (70.000 votos de ventaja)