sábado, 24 de octubre de 2015

Los resultados definitivos del 27-S: una visión general

Una vez computados los resultados del voto exterior, tenemos desde hace algunos días los resultados definitivos del 27-S. Ningún escaño ha bailado, y los resultados en sí mismo apenas han cambiado en una centésima o dos entre los distintos partidos.

Lo que sí ha cambiado (y mucho) es el porcentaje de participación global, que ha pasado del 77,44% contando sólo los votantes que viven en Cataluña (votantes presenciales y por correo) a un 74,95% una vez incluido el voto exterior.

Y es que el porcentaje de participación del voto exterior ha sido paupérrimo (entre el 6 y el 9%, dependiendo de la provincia), gracias a una reforma legislativa desastrosa votada en el 2011 por la inmensa mayoría de los partidos políticos, que ha hecho muchísimo más difícil votar a nuestros residentes en el extranjero.



Dicho esto, las elecciones de 2015 continúan siendo con gran diferencia los comicios en los que hubo un mayor número de votantes en unas autonómicas: un 74,95% (en 2012 había votado el 67,76%, lo que ya había supuesto un récord), aunque una vez reflejado el voto exterior el incremento es menos espectacular.

La comparación entre la suma de los votos definitivos de los partidos independentistas con la de los partidos unionistas (entendiendo estos como los partidos cuyos votantes son total o muy mayoritariamente contrarios a la independencia) en los comicios de 2012 y 2015 veremos que el crecimiento de unos y otros fue muy diferente en 2015, como ya lo había sido en 2012, pero de forma todavía más acusada.

(La comparativa, recordémoslo, es la siguiente: 

Partidos independentistas 2012: CIU, ERC, CUP y SI se comparan con los partidos independentistas 2015: JXS y CUP.

Partidos unionistas 2012: PSC, PP, IC, C's, PxC y UPyD frente a partidos unionistas 2015: PSC, PP, CSQEP, C's, Unió, Recortes Cero y Ganemos)

Como ya hemos dicho en ocasiones anteriores, sabemos que en CSQEP y Unió existen minorías independentistas significativas, pero la gran mayoría de sus votantes (en torno al 75% en CSQEP y del 80% en Unió) son unionistas. Por su parte, Recortes Cero y Ganemos son formaciones contrarias a la independencia. El PAMCA y Pirates.Cat son los únicos partidos que excluimos de los cálculos porque son monotemáticos y genuinamente neutrales en la dinámica independencia-unionismo.

Pasemos a la comparación del número de votos, con los datos extraídos de la página web de la Generalitat (ahora con los datos del voto exterior y con pequeñas correcciones):

Bloque independentista 2015: 1.966.508 votos
Bloque independentista 2012: 1.787.656 votos
Diferencia: + 178.852

Bloque unionista 2015: 2.095.357 votos
Bloque unionista 2012: 1.705.821 votos
Diferencia: + 389.536

Porcentaje del incremento del voto independentista sobre el incremento total de los dos bloques en 2015: 31,47% (178852/568338)

Porcentaje del incremento del voto unionista sobre el incremento total de los dos bloques en 2015: 68,53% (389536/568338)

En resumen: el incremento de la participación en 2015, al igual que ya había ocurrido en 2012 fue asimétrico: por cada 31 independentistas anteriormente abstencionistas (o votantes de opciones extraparlamentarias) que fueron a votar, 69 unionistas del mismo tipo también lo hicieron.

Pero es importante resaltar que la asimetría se incrementó respecto de 2012: mientras que ese año el reparto del incremento fue 41%-59% a favor de los unionistas, esta vez ya ha sido 31%-69% (redondeando). Es decir: cuanto más se incrementa la participación en Cataluña, el porcentaje de votantes independentistas -en general y entre los nuevos votantes- va disminuyendo.

En porcentaje de voto, como se puede ver, los resultados por bloques han sido los siguientes:

Bloque independentista 2015: 47,80%
Bloque independentista 2012: 49,18%
Diferencia: - 1,38%

Bloque unionista 2015: 50,94%
Bloque unionista 2012: 46,93%
Diferencia: + 4,01%

Otros (incluido voto en blanco) 2015: 1,27%
Otros (incluido voto en blanco) 2012: 3,87%
Diferencia: - 2,60%

(Es interesante comprobar la concentración del voto que se ha producido en estas elecciones, fruto de tres factores: a) la reducción del número de candidaturas, de 18 a 11, b) la bajada del voto nulo, y c) la bajada del voto en blanco).

En la siguiente entrega, la provincia de Lleida.