martes, 4 de noviembre de 2008

¿Qué es una gran victoria electoral?

A aquellos que opinan que el 52% de los votos que las encuestas predicen para Barack Obama no es precisamente un margen arrollador, habría que recordarles solamente dos cosas:

- Hay que remontarse a 1988 para encontrar a un presidente elegido con más del 51% de los votos. De verdad. Basta con repasar los datos:

En el 2004, Bush ganó con el 50,7% de los votos.
En el 2000, Bush ganó con el 47,9% de los votos (Gore obtuvo el 48,4%, pero perdió en el Colegio Electoral).
En 1996, Clinton ganó con el 49,24% de los votos (Bob Dole obtuvo un 40%, y Ross Perot obtuvo el 8,4% de los votos).
En 1992, Clinton ganó con un raquítico 43% de los votos (Bush padre obtuvo un todavía más raquítico 37,7%, y Ross Perot un fenomenal -para un candidato independiente- 18,9%)
Y sólo en 1988 Bush padre consiguió un 53,4% de los votos contra el 45,6% de los votos de Michael Dukakis, el candidato demócrata. Y aunque 7,8 puntos no parezcan una ventaja aplastante, observad qué aspecto tenía el mapa electoral la noche de las elecciones de 1988:



Una auténtica zurra (por cierto, el resultado de hoy, si hay que creer a las encuestas, va a ser poco más o menos que el reverso electoral de 1988. Lo que pasa es que, por fortuna para los republicanos, la mayoría de los Estados interiores, poco poblados pero muy grandes, votarán todavía al Partido Republicano, y el mapa final no hará tanto daño a la vista).

- Y hay que remontarse a 1964 para encontrar a un presidente demócrata elegido con más del 51% de los votos (Johnson, que ganó con un aplastante 61,05% de los votos- el porcentaje más elevado de la historia, si no me equivoco)

Ya hemos visto que en el 92 y en el 96, Clinton ganó con menos del 50% de los votos, y sólo porque un tercer candidato (Ross Perot) robó más votos a la derecha que a la izquierda (esto debería ser un recordatorio de lo -no tan- popular que en realidad era Clinton durante su mandato presidencial).

Y en 1976, Jimmy Carter ¡tras el Watergate! sólo obtuvo un 50,08% de los votos.

Así que un resultado superior al 50,08% de los votos convertiría a Obama en el presidente demócrata con más apoyo desde 1964.