martes, 20 de octubre de 2009

Un Gobierno de 'clase media'

Afirma Miguel Sebastián que la publicación de la Declaración de Bienes y Derechos Patrimoniales del Gobierno "aumenta la transparencia y la calidad democrática del país". No seré yo quien contradiga a nuestro ministro de Industria; este tipo de información se vuelve anecdótica cuando se muestra y tremendamente sospechosa cuando se intenta ocultar.

Eso sí, según leía sus declaraciones y repasaba la lista del Ejecutivo se me han ido ocurriendo maldades acerca de su calidad democrática que espero que don Miguel me sepa perdonar...

1. Es evidente que los datos incluidos en el BOE son falsos. Por poner un ejemplo, es de dominio público que los bienes inmuebles del presidente del Gobierno han costado mucho más que 37.258 euros (aunque ese sea su valor catastral). Por lo tanto, ¿qué sentido tiene publicar cifras que todo el mundo sabe que no reflejan la realidad?

2. Soraya Sáenz de Santamaría, aunque celebró la iniciativa, pidió más datos concretos sobre participaciones financieras o accionariales. Pero, si tanto le interesan estas cifras ¿por qué su partido, durante los ocho años que estuvo en el poder, no puso en marcha ninguna medida similar?. Es más, algunas de las autonomías del PP ya han anunciado que no seguirán el ejemplo del Ejecutivo central.

3. La reticencia del PP a declarar acerca de sus riquezas, ¿tendrá algo que ver con la magnitud de las mismas? Vamos, que los populares piensan que sus cargos tienen más dinero que los socialistas y temen la tradicional desconfianza española ante los políticos ricos. ¿Habría sido igual la reacción de los medios ante una lista pepera llena de millonarios?

4. ¿Por qué los partidarios mediáticos de uno y otro partido critican con tanto afán a aquellos de sus adversarios que tienen altos ingresos? Así, la prensa de derechas descalifica a los socialistas adinerados (sean políticos como Felipe González o cantantes como Miguel Bosé), como si ser de izquierdas y tener éxito fuera incompatible o como si las reglas del capitalismo que defienden no pudieran aplicarse a los progres. Del mismo modo, en las cercanías del PSOE son habituales los chistes malos y los comentarios malintencionados hacia Esperanza Aguirre por jugar al golf o ser esposa de un noble, o hacia Manuel Pizarro por haber dirigido con éxito una gran empresa.

5. Es evidente que la mayoría de los miembros del Gobierno pertenece a eso que suele denominarse como clase media. Sin embargo, si al lado de la declaración de sus bienes se hubiera incluido un CV, ¿cuántos de ellos diríamos que pueden aspirar a subir en esa escala social?

6. Muchos comentaristas han afirmado que los datos del BOE demuestran que la gran mayoría de nuestros políticos no está en el cargo para enriquecerse. Estoy de acuerdo, pero quizás la pregunta más pertinente sea ¿cuántos de ellos se empobrecerían (y mucho) si tuvieran que dejarlo?

7. Como consecuencia de las dos preguntas anteriores (siento la autocita y la repetición), ¿cuántos de nuestros cargos públicos estarían dispuestos a arriesgar su puesto de trabajo contradiciendo a la dirección de su partido en favor de sus electores o su conciencia?

8. ¿Soy el único al que Cristina Garmendia le parece la más (única) fiable del Gobierno? Precisamente, la menos española, más anglosajona y menos política de sus miembros. ¿Le daríais un trabajo en vuestra empresa a alguno de sus compañeros? Para que veáis que no soy tan malo, reconozco que yo también salvaría a Miguel Sebastián, Beatriz Corredor, Ángeles González-Sinde y Ángel Gabilondo (5 de 18... más de lo que pensaba).

9. Si Rajoy ganara mañana unas elecciones y formara equipo con sus colaboradores más cercanos, ¿cambiarían mucho los anteriores comentarios?

10. ¿Nadie más echa en falta políticos que, como la mayoría de los norteamericanos de ambos partidos, desarrollan una brillante carrera profesional antes de dedicarse al servicio público? ¿Cuántos de nuestros representantes podrían seguir el ejemplo de Michael Bloomberg, que cobra un dólar al año por ser alcalde de Nueva York? ¿Cuántos estarían dispuestos a presentarse a la Cámara de New Hampshire, que paga 100 dólares anuales de retribución?

No sé cómo de transparente será nuestra democracia, aunque me temo que es más bien tirando a opaca... pero en cuanto a su calidad, creo que será mejor que no indaguemos demasiado...