martes, 15 de marzo de 2016

Los idus de marzo han llegado: otro supermartes Republicano

El martes 8 se celebraron primarias republicanas en Idaho, Michigan y Mississipi (y caucuses en Hawaii), con resultados dispares, pero globalmente favorables a Donald Trump:

- Hawaii: Trump 43,4, Cruz 32,3, Rubio 13,2, Kasich 13: Hawaii, un Estado en el que los blancos de hecho son minoría, era, visto en retrospectiva, un Estado favorable para Trump, y ni siquiera la buena organización de Ted Cruz fue capaz de arrebatarle la victoria.

- Idaho: Cruz 45,4. Trump 28,1, Rubio 15,9, Kasich 7,4: los Estados del Oeste interior y particularmente los mormones están resultando ser uno de los grupos más resistentes a los encantos de Trump. Cruz era el favorito y ganó claramente.

- Mississipi: Trump 47,3, Cruz 36,3, Kasich 8,8, Rubio, 5,1: el último Estado del Sur profundo en votar dio a Trump una de las victorias más claras. Mississippi, con sus republicanos pobres, poco educados y racistas era un Estado muy bien diseñado para Trump.

- Michigan: Trump 36,5, Cruz 24,9, Kasich 24,3, Rubio 9,3: Michigan era el Estado más importante del martes, y en él se repitió un patrón que habitual en estas primarias: Trump ganó, pero más por la división del voto entre sus rivales que por otra cosa. Cruz reveló los límites de sus apoyos en un Estado norteño, mientras que Kasich demostró que está absorbiendo a la mayoría de los votantes de Marco Rubio, cuyo futuro es cada vez más negro.

Con los resultados del pasado martes, el mapa de las primarias republicanas queda así, según Wikipedia:

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El número de delegados que se precisan para ganar las primarias republicanas son 1.237. Así es como va el reparto a día de hoy, según Frontloading HQ y RealClearPolitics:

Donald Trump: 473 delegados, 4.340.362 votos
Ted Cruz: 368 delegados, 3.576.997 votos
Marco Rubio: 164 delegados, 2.400.564 votos
John Kasich: 63 delegados, 1.089.874 votos

Este martes se celebra el "segundo Supermartes", porque aunque sólo votan cinco Estados se trata de Estados de mucho peso: Florida, Illinois, Ohio, Carolina del Norte, Missouri.

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1) Donald Trump es claramente favorito en los dos últimos Estados sureños que quedan por votar: Florida y Carolina del Sur, ligeramente favorito en Illinois y Missouri, y probablemente pierda en Ohio, que gobierna Kasich.

Esto le supondrá unos 200 delegados, la mayoría del botín de la noche, aunque todavía estará lejos de los 1.237 que se precisan para la mayoría (y la necesita sin duda, porque el Partido Republicano lleva ya varios días comentando que en caso de que no la alcance, no podrá obtenerla en la Convención que se celebrará en Cleveland en Julio, porque los delegados anti-Trump se unirán para impedir que alcance la nominación).

2) Ted Cruz quedará probablemente segundo en Carolina del Norte, Illinois y Missouri, rascando unos cuantos delegados de aquí y de allá que le sirven para su objetivo de ser la segunda opción. Su principal problema es que Ted Cruz es tan odiado o más dentro del Partido de lo que pueda serlo Trump, así que para los delegados de la convención republicana (excepto para los más conservadores), Cruz no es una opción especialmente apetitosa.

3) El desplome de la campaña de Marco Rubio es quizá el acontecimiento más surrealista de estas primarias: un Senador joven, latino, telegénico, que hoy va a ser aplastado por Trump en el Estado del que es Senador desde hace más de cinco años, obligándolo a anunciar esta misma noche su renuncia.

4) Kasich es un misterio: para ganar las primarias tendría que obtener básicamente el 100% de los delegados que quedan por atribuirse, lo cual es absolutamente imposible. Tiene muchos menos votos y delegados que Rubio. Sin embargo, su estrategia de aguantar hasta Ohio y convertirse así en la última opción viable del establishment está siendo exitosa. Ahora bien, dicho esto, tiene 300 delegados de desventaja sobre Cruz y 400 sobre Trump, así que a lo máximo a lo que puede aspirar es a quedar tercero y llegar a una convención dividida.

Ahora bien, ¿estará dispuesta la Convención republicana a darle la nominación a su tercer candidato? Yo creo que es evidente que no. Por lo tanto, las opciones serán únicamente: Trump o Cruz (o un tercer candidato que no haya disputado las primarias, como por ejemplo Paul Ryan, el Portavoz de la Cámara de Representantes). En cualquier caso, los republicanos están consiguiendo transformar un año electoral en el que tenían como mínimo un 50% de posibilidades de recuperar la Casa Blanca en una victoria casi segura para Hillary Clinton. Tiene mucho mérito.