martes, 1 de marzo de 2016

¿Qué va a ocurrir en el Supermartes republicano?

Este martes votarán millones de norteamericanos en las primarias republicanas y demócratas. Las primeras son sin duda las más decisivas, dado que todo indica que en las primarias del Partido Demócrata Hillary Clinton se va a alzar con la victoria.

Estos son los datos esenciales para entender qué es lo que está en disputa este Supermartes republicano:

1) Estados que votan en las primarias republicanas: 11, en su mayoría sureños, que reparten un total de 661 delegados de manera más o menos proporcional. Éste es el mapa:

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2) Delegados que se necesitan para ganar la Convención: 1237 (de un total de 2.472)

3) Delegados que tienen los candidatos en liza a día de hoy:

Trump: 82
Cruz: 17
Rubio: 16
Kasich: 6
Carson: 5

4) Características de cada Estado y predicciones:

Alabama: primarias abiertas (a republicanos, demócratas e independientes)- 50 delegados- el ganador se lleva la mayoría. Predicción: estado sureño parecido a Carolina del Sur (evangélico, con pocos centros urbanos importantes, muchos votantes con estudios básicos) en el que Trump se llevará la victoria y la mayoría de los delegados pese a obtener sólo en torno al 40% de los votos.

Alaska: caucus cerrados (es decir, abiertos sólo a republicanos)- 28 delegados. La única encuesta de que disponemos está rancia (es de principios de enero). Intuyo que Trump ganará pero probablemente con apenas un tercio de los votos.

Arkansas: primarias abiertas- 40 delegados- Es uno de los pocos Estados sureños en los que Cruz o incluso Rubio podrían derrotar a Trump, pero al final del día sospecho que Trump ganará, al igual que en los demás.

Georgia: primarias abiertas, 76 delegados: uno de los premios gordos de la noche. Estado sureño con muchos votantes evangélicos y muchos votantes con niveles de educación bajos (una de las fortalezas de Trump), todo indica que éste ganará la mayoría de los delegados, con un 40% de los votos aproximadamente.

Massachusetts: primarias abiertas pero sólo a republicanos e independientes. 42 delegados. Las encuestas indican que es uno de los mejores Estados para Trump (votantes "somewhat conservatives", de bajo nivel educativo), que puede rozar incluso el 50% de los votos y llevarse la mayoría de los delegados frente a Rubio y Kasich (éste es uno de los pocos sitios en que Kasich aspira a obtener un resultado digno).

Minnesota: caucus abierto- 38 delegados. Sin encuestas, resulta extremadamente difícil determinar quién ganará. Marco Rubio está intentando esforzarse por conseguir el Estado, pero a la vista de la evolución de las encuestas generales, es más probable que Trump gane.

Oklahoma: primaria cerrada, 43 delegados. Estado pseudosureño (no existía en tiempos de la Guerra Civil), con muchos votantes evangélicos. Las pocas encuestas de que disponemos indican que Trump ganará, aunque Cruz y Rubio le pisan los talones.

Tennessee: primarias abiertas- 58 delegados. Estado sureño en el que Trump ganará más o menos con el 40% de los votos al que hemos hecho referencia con anterioridad, con Cruz y Rubio disputándose la segunda plaza.

Texas: primarias abiertas. 155 delegados. El premio gordo de la noche es el Estado al que representa Ted Cruz en el Senado, por lo que es el favorito para ganarlo, aunque Trump va a llevarse también un buen número de delegados. Rubio está rozando lo que se llama el "umbral de viabilidad" (para poder obtener delegados es preciso alcanzar al menos el 20% de los votos).

Vermont: primarias abiertas. 16 delegados. El único Estado cuyo electorado republicano es mayoritariamente moderado, es un Estado en el que Trump probablemente obtendrá el 40% de los votos, con Kasich o Rubio en segundo lugar (es el otro Estado bueno para Kasich además de Massachusetts).

Virginia: primarias abiertas. 49 delegados. Otro Estado sureño, aunque con mayores niveles de educación en el que las encuestas indican que Trump está cerca del 40% de los votos, con Rubio y Cruz muy por detrás suyo.

Colorado y Wyoming votan en convención cerrada, con 37 y 29 delegados. Sólo tiene interés si al final llegamos a una convención dividida, pero ya nos preocuparemos de eso si tenemos que vérnoslas con ese escenario.

En resumen, éste sería el mapa al final de la noche: en azul, los Estados en los que Trump ganará con una razonable certidumbre. En rojo, Texas, donde ganará Cruz. En verde, los Estados en los que por falta de encuestas o por pura incertidumbre no sabemos bien quién ganará.

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1) Donald Trump es el indiscutible favorito. Va a ganar en la mayoría de Estados, y encima va a ganar en Estados muy variados, tanto del Sur evangélico (Alabama, Tennessee) como del supuestamente más moderado Norte (Massachusetts, Vermont). Salvo hecatombe, saldrá del día con una ventaja muy fuerte.

2) Marco Rubio: la desgracia de Rubio es que no despunta en ningún Estado, y a lo máximo que aspira es a quedar segundo en general, y rascar alguna victoria simbólica aquí y allá (Minnesota es la candidata más evidente). El problema, además, es que es perfectamente posible que, pese a quedar segundo en la mayoría de Estados, quede tercero en número de delegados, por detrás de Ted Cruz, por lo que los incentivos de éste para retirarse serán más bien escasos.

3) Ted Cruz: Cruz sólo lucha en el Sur. Ganará su Texas natal, y quizá Arkansas, y puede incluso ser segundo en número de delegados gracias a su victoria en Texas. Pero su presencia en la papeleta este supermartes dividirá el voto conservador (especialmente en el Sur) y privará a Rubio de unos votos decisivos para intentar acercarse a Trump lo máximo posible y poder seguir luchando después del Supermartes. Una vez que el calendario se desplace hacia el Norte, Ted Cruz, cuyo perfil sureño y evangélico, y su condición de representante del ala derecha del Partido Republicano no es la más adecuada para Estados como Ohio o Michigan, sufrirá mucho.

4) John Kasich: el último candidato viable sólo lucha en el Norte (Massachusetts, Vermont, Minnesota y como máximo Virginia). Aspira a quedar segundo en esos Estados, para intentar conseguir algo de impulso de cara a las primarias de Michigan el martes que viene y las del Estado del que es gobernador, Ohio, dentro de dos semanas. Pero es muy posible que su ejecutoria sea tan floja este martes que se retire inmediatamente.

5) De Ben Carson no hablamos: sacará con suerte entre un 5 y un 10% que apenas le permitirá captar delegados y divide un voto republicano anti-Trump desesperadamente necesitado de unidad.

En resumen: si todo va como se espera, este Supermartes puede ser "el principio del fin" no ya de las primarias republicanas, sino del Partido Republicano tal y como lo conocemos. Evidentemente, Trump no conseguirá 1.237 delegados al final del día, pero mis cálculos (haciendo uso del estupendo simulador de Real Clear Politics) aplicando las encuestas de que disponemos indican que al final del día probablemente tenga una suma igual a la de Cruz y Rubio juntos.

Veremos si los resultados obligan a Kasich, Cruz o Rubio (en ese orden de probabilidad) a retirarse. Pero la hora de la unificación hace tiempo que debía haber sonado entre los republicanos si querían evitar que este demagogo que es Donald Trump se apoderase del partido. Ahora puede que ya sea tarde.

Para quien tenga más interés, este artículo de Fivethirtyeight está muy bien, como todos los suyos. Y este artículo en Daily Kos Elections tampoco está nada mal.