lunes, 7 de enero de 2008

New Hampshire 2008: La batalla por la Casa Blanca- Republicanos

El 3 de enero, como sabéis, fueron los caucuses de Iowa. Me gustaría resumiros lo que me parece a mí que pasó en ellos (lo cual no necesariamente coincide con lo que la prensa dice que pasó).

En primer lugar, estos son los resultados escuetos del caucus republicano:

Mike Huckabee: 34.41%
Mitt Romney: 25.23%
Fred Thompson: 13.40%
John McCain: 13.11%
Ron Paul: 9.96%
Rudy Giuliani: 3.45%

Y esto es lo que me parece que significan:

1) Mike Huckabee: un magnífico triunfo del ex-gobernador de Arkansas. No se trata sólo de que ganase, sino del margen de la victoria (casi diez puntos). Huckabee se gastó poco dinero (porque poco tenía) y le ha sacado un rendimiento admirable. Ha conseguido casi el 50% de los votos de los llamados "cristianos evangélicos" o "renacidos" (born-again), que son el segmento más fiel al Partido Republicano y los que más se movilizan (fueron el 60% de los votantes republicanos en Iowa).

Huckabee va a intentar lo mismo que Obama en el bando demócrata: la bola de nieve, Estado por Estado, para vencer. Lo que pasa es que no todos los Estados que tiene por delante le son favorables. Pero lo va a intentar, y le puede salir bien. La prensa, por ahora, le sigue tratando con cariño.

2) Mitt Romney: el antiguo gobernador de Massachusetts fracasó. Se mire por donde se mire. Se gastó 7 millones de dólares en anuncios en Iowa (Huckabee se gastó 1,4) y aún así sólo consiguió el 25% de los votos, cuando hace dos meses parecía que iba a ganar de calle.

Y lo que es peor: la prensa lo está maltratando desde su derrota. Para ser justos, lo cierto es que el electorado republicano no parece sentirse cómodo con un señor que hace cinco años era pro-aborto y pro-uniones civiles gays y que ahora se quiere presentar como el portaestandarte de la derecha cristiana (¡y encima, siendo mormón!). Le falta "autenticidad" y eso es algo que se tiene o no se tiene...

3) Fred Thompson: su 13% fue un resultado decente, pero la interpretación de la prensa es que es un fiasco. Su nicho electoral (conservadores religiosos sureños) lo está ocupando Huckabee a marchas forzadas. E insisto, la prensa no hace más que acusarle de gandul, de no hacer campaña, etc. A día de hoy, se le ve poco futuro. Y después de New Hampshire, menos.

4) John McCain: pese a obtener unos pocos votos menos que Thompson, su 13% le parece espléndido a la prensa. Hay que decir, en su favor, que hace ocho años, contra Bush y otros, no llegó al 5%, por lo que es objetivamente cierto que su resultado en Iowa constituye una evidente mejora. Pero McCain está aprovechando que tiene la prensa más a su favor que Thompson para "vender" un resultado que es, esencialmente, el mismo que el del ex-senador sureño. Lo que pasa es que el próximo estado, New Hampshire, le es más favorable, y a la prensa le encantan las historias de retornos triunfales.

5) Ron Paul: su 10% fue un resultado digno, pero el problema es que su techo no es mucho más alto (en New Hampshire puede sacar como máximo el 15%). Sus votantes son esencialmente, los de Pat Buchanan: hombres de extrema derecha neoaislacionistas y que, como leí en alguna parte, quieren "jibarizar" el Estado. Por lo demás, su deseo de retirarse de Irak inmediatamente hace del todo imposible que pueda obtener más del 15% en una primaria republicana.

6) Rudy Giuliani: una cosa es que no hagas campaña en Iowa, porque tu electorado natural (los republicanos moderados y liberales- si es que queda alguno de estos últimos) está en Florida, o en Nueva York. Otra cosa es sacar el 3,5% de los votos. Es un resultado pésimo, malo sin paliativos (y la prensa no lo está tratando tan mal como se merece). Rudy lo fía todo a la primaria "nacional" del 5 de febrero, cuando votan los Estados grandes. Ahora bien, os confío una impresión personal: si Rudy pierde todas las primarias hasta esa fecha (y va camino de ello) yo no veo cómo va a convencer a los votantes de California o Nueva York de que es un caballo ganador.

Ya no lidera las encuestas nacionales, sus perspectivas en las primarias de enero son cada vez más sombrías, y su confianza en llegar vivo a las grandes primarias de Estados liberales como California o Nueva York a mí me parece menos realista cada día que pasa.

7) Un detalle más sobre Iowa: votaron 118.000 republicanos, un récord. Está claro que la elección interesa mucho (aunque luego hablaremos del tsunami en el caucus demócrata). Ahora bien, dado que el 60% de los votantes son cristianos renacidos, parece claro que el ala derecha del partido es la más motivada (en Iowa, al menos). Eso eleva las posibilidades de Huckabee y reduce las de los demás, pero daña las perspectivas del partido en las generales, porque, como ya he dicho antes, Huckabee está a la derecha del elector medio americano.

¿Qué viene ahora?- mañana: primarias en New Hampshire: un McCain en la cresta de la ola (ayudado, increíblemente, por su 13% y cuarta posición en Iowa) contra Romney (que quedó 2º en Iowa, con el 25%, no lo olvidemos- observad que el juego de las expectativas y la labor de la prensa es decisiva para decidir quién ha ganado o quien ha perdido- McCain lo hizo mejor de lo que se esperaba, y Romney peor, INDEPENDIENTEMENTE DEL RESULTADO FINAL). La tercera plaza normalmente será para Huckabee, que obtendrá un pequeño empujón de Iowa, o para Paul, aunque yo no creo que haya más de un 10% de votantes republicanos de extrema derecha en New Hampshire. Giuliani, por el contrario, creo que va a continuar bajando y quedará quinto, sólo por encima de Thompson, que va a obtener un resultado desastroso (en New Hampshire no gustan mucho los republicanos sureños, de todos modos).

Si recordais, mi predicción inicial era: Huckabee o Romney. McCain si (y solo si) Romney es derrotado en Iowa, New Hampshire y Michigan y toda el ala moderada del partido se junta para impedir la victoria de Huckabee. Pues bien, Romney ya ha perdido Iowa. Mañana probablemente perderá New Hampshire (por poco, pero la perderá) y el 15 perderá posiblemente Michigan, el Estado que gobernó su padre. Y con eso, ¡bye bye Romney! La pelea será conservadores de verdad (Huckabee) contra moderados de verdad (McCain), con Thompson y Giuliani apagándose cada vez más.

Pero a partir de allí predecir quien ganará finalmente, a día de hoy, es imposible. Y a día de mañana, también.