sábado, 16 de febrero de 2008

Duelo de titanes- las primarias demócratas

El supermartes demócrata fue esencialmente un empate entre Clinton y Obama (Clinton ganó ligeramente en votos y Obama ligeramente en delegados). Pero un empate era, como dije, una victoria para Obama. Prueba de ello es que, desde entonces se han celebrado ocho elecciones más, con los siguientes resultados (en tantos por ciento)

9 de Febrero:

- Primarias de Luisiana: Obama 57, Hillary 36
- Caucus de Nebraska: Obama 68, Hillary 32
- Caucus de Washington (el Estado, no la capital): Obama 68, Hillary 31
- Caucus en las Islas Vírgenes: Obama 90, Hillary 8

10 de Febrero:

- Caucus de Maine: Obama 59, Clinton 40

12 de Febrero:

- Primarias de Washington DC (la capital): Obama 75, Clinton 24
- Primarias de Maryland: Obama 61, Clinton 36
- Primarias de Virginia: Obama 64, Clinton 35

Es decir, Obama lleva 8 victorias seguidas desde el Supermartes, casi todas ellas por más de 20 puntos de diferencia.

Obama lleva en este momento una ventaja de unos 135 delegados electos sobre Hillary (ella tiene unos 70 superdelegados de ventaja sobre él).

Pues bien, esa ventaja de 135 delegados electos la ha cimentado Obama, esencialmente, en esas ocho victorias desde el 5 de febrero (le han dado unos 120 delegados más que a Clinton). Resulta increíble que Hillary estuviera tan llamativamente mal preparada para afrontar los retos inmediatamente posteriores al Supermartes. Hillary puede argüir que Estados como Luisiana, Maryland o Virginia, con su elevada población negra, ayudan a Obama, pero resulta de todo punto incomprensible que en Maine perdiera por casi 20 puntos, o en Nebraska, que es un Estado conservador por naturaleza, un candidato que está a su izquierda le ganara por más de 35 puntos.

Ha habido una evidente arrogancia entre Hillary y sus asesores: no se prepararon suficientemente para después del Supermartes y no han organizado bien los caucuses (llevan 12 derrotas de 14).

La directora de campaña dimitió este lunes y el vicedirector dimitió el miércoles. La nueva directora es Maggie Williams, famosa por ocultar pruebas cuando uno de los asesores de los Clinton se suicidó en 1994 (es decir, una fanática total de la familia Clinton- y negra, por cierto-).

¿Es demasiado tarde para Hillary? Yo creo que no, pese a que esta última semana se han producido dos acontecimientos muy ominosos para ella: por una parte, el hecho de que Obama le haya endosado 120 delegados electos de ventaja, y por otra, un hecho silencioso pero preocupante: los superdelegados de Clinton han empezado a pasarse a Obama (por ahora, dos, pero se sabe que hay varios que están repensándose su voto por ella).

A favor de Clinton juega, sin embargo, el calendario: si los Estados de esta última semana han sido más bien favorables a Obama (aunque insisto, si Clinton hubiera actuado con menos arrogancia, Maine al menos debería haberse podido ganar), los que vienen a partir de ahora son Estados con votantes más bien pobres, con menos titulaciones universitarias, y con minorías negras menos acusadas.

Este martes 19 votan Hawaii y Wisconsin. Hawaii es una incógnita: por una parte, es el Estado natal de Obama y es un caucus, por lo que la ventaja debería ser para Obama. Por otra, la composición étnica del Estado es más bien favorable a Clinton.

Wisconsin es un Estado en el que, a priori, Hillary debería tener ventaja: hay pocos negros, y los blancos son más bien pobres. Sin embargo, las encuestas indican que Obama ganará por entre 4 y 5 puntos, aunque todavía hay muchos indecisos. Y eso es por dos motivos: el primero, que las victorias de Obama empiezan a hacer mella en el electorado demócrata. El segundo, que Hillary se ha vuelto a equivocar.

Tras las derrotas del día 12, en lugar de lanzarse a Wisconsin a luchar como una jabata por el Estado, Hillary, una vez más mal asesorada, ha esperado hasta hoy para hacer campaña en Wisconsin (se ha pasado tres días de campaña en Texas). Obama, por supuesto, estaba allí ya el día 12. Además, Obama empezó a emitir anuncios ya el día 12, y Hillary empezó ayer. Estos errores estratégicos constantes en un equipo supuestamente tan experto claman al cielo.

Tras Wisconsin y Hawaii, habrá un paréntesis de dos semanas hasta el 4 de marzo, el "Mini-martes" en el que votan 4 Estados, dos de los cuales, Ohio y Texas, son enormes y aportan muchísimos delegados. Ya analizaremos la semana que viene con más detenimiento las posibilidades de Hillary en los Estados del mini-Martes, pero os anticipo que Obama no tiene ningún motivo para sentirse confiado: Hillary lleva 10 puntos de ventaja de media en las encuestas de Texas, y ¡17! en las encuestas de Ohio. Si esas cifras se mantienen, Hillary recortará prácticamente toda la distancia que tiene con Obama en este momento (suponiendo, por supuesto, que los superdelegados no la traicionen y se pasen al "lado oscuro" (lo cual, tratándose de un candidato negro, es totalmente adecuado).

Y tras este chiste malo, me despido.