lunes, 11 de febrero de 2008

Empatados- La resaca después del supermartes demócrata

Si a alguien le hubieran dicho hace seis meses que un senador negro desconocido de Illinois, elegido hace apenas tres años, le iba a plantar cara (¡y de qué manera!) a la Senadora de Nueva York desde 2000, exprimera dama, y mujer de Bill Clinton, la mujer americana más conocida desde 1992, todos hubiéramos respondido que nuestro interlocutor estaba delirando. Bien, pues la hora del delirio ha llegado, porque el Supermartes fue, esencialmente, un empate.

Repasemos los datos básicos:

1) Votaron 22 Estados, más la Samoa americana y los "Demócratas en el Extranjero" (aunque sus resultados no se sabrán hasta el día 12). Hillary ganó 9 estados y Samoa y Obama ganó 13 estados.

2) Resultado en el voto popular: Hillary 50,2%, Obama 49,8% (si eso no es casi un empate, ya me diréis lo que es)

3) Delegados que se necesitan para ganar la Convención: 2025

4) Delegados que se podían obtener el Supermartes: 1681

5) Delegados que obtuvieron Clinton y Obama: una vez más, esto es difícil de determinar, pero a día de hoy, el reparto estaba así (si uno se fia de realclearpolitics, y yo me fío):

Clinton: 820
Obama: 829

(faltan por atribuir tan solo 39 delegados, por lo que, como podéis ver, hubo empate también en este terreno)

Globalmente, ¿qué significan estos resultados?:

1) Clinton: para Clinton, los resultados fueron irregulares. Por una parte, ganó los premios gordos (California, Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts), pero perdió demasiados Estados pequeños que compensaron en buena parte sus victorias en Estados grandes.

Una vez más, sus votantes fueron: mujeres (preferentemente de edad), hispanos y votantes de clase media-baja. Es una coalición sólida y fuerte, pero empiezo a tener mis dudas de si es suficiente para ganar, especialmente porque elección tras elección Obama parece erosionar su liderazgo entre las mujeres.

Un error de la campaña Clinton es, en mi modesta opinión, una cierta suficiencia. Obama viajó a Estados verdaderamente remotos (como Idaho o Dakota del Norte) o muy pequeños (Delaware) y le ha sacado un enorme rendimiento a ello. Clinton no se ha esforzado en los detalles, no ha cambiado realmente de estrategia una vez que se hizo evidente que Obama le estaba plantando cara (sólo ha usado dos tácticas- hacer hablar a Bill, y tras el desastre que supuso su actuación en Carolina del Sur, hacer callar a Bill), y no consigue insuflar "carisma" a su campaña.

Por otra parte, Clinton informó que se había prestado 5 millones de dólares en Enero. Eso es una malísima señal: significa que se está quedando sin dinero cuando queda todavía mucho por pelear (también puede ser una táctica para obligar a los donantes a rascarse más los bolsillos- sospecho que la verdad está a medio camino).

2) Obama: como dije en su día, para Obama empatar significaba ganar. Y por lo tanto, ganó. La prensa, que está enamorada de él, ha vendido el empate como una victoria (lo que es justo) y a Obama como el Mesías (lo que es un pelín exagerado). Obama y sus estrategas acertaron en el enfoque de la semana anterior: tener a Obama (y a su mujer) en todos los Estados (yo creo que salvo Alaska, entre los dos visitaron todos los Estados en los que había votación). En cambio, Hillary y Bill se dejaron como mínimo 6 o 7 de los Estados en los que había que competir. Y estas cosas, lo creáis o no, a la gente le molestan.

La coalición de Obama se compone, claramente, de: hombres (preferentemente jóvenes), votantes de clase media-alta, negros (independientemente de su sexo) e independientes. Yo creía que era una coalición que no bastaría para ganar, pero empiezo a creer que le basta como mínimo para empatar. Y hay otro detalle: a Obama, cuanto más le conocen los votantes, más les gusta. La retórica de Hillary es: yo soy la más dura para derrotar a los republicanos (lo cual acentúa su perfil excesivamente partidista) mientras que la retórica de Obama es "yo integraré a republicanos y demócratas" (no es casualidad que los independientes voten por Obama en proporción de 2 a 1).

Por cierto, Obama ganó todos los caucuses. ¿Por qué? Por que se celebran a una hora determinada, y no a lo largo del día. Los jóvenes obamitas pueden dejar de ir a la universidad y saltarse una clase, pero los mayores clintonitas no pueden dejar el trabajo con tanta facilidad. Por otra parte, un caucus exige más fidelidad y devoción (hay que estar entre una y tres horas escuchando y votando), y los seguidores de Obama están más entusiasmados con su candidato que los de Clinton.

¿Qué ocurrirá ahora? Por de pronto, nos quedan 15 días de primarias en febrero que Obama puede ganar por 7 a 2 como mínimo y 9-0 como máximo.

Ayer votaron Washington (el Estado, no la capital), lleno de hombres liberales (territorio Obama), Nebraska (caucus, que a Obama se le dan muy bien, en un Estado conservador, que Obama está ganando con su retórica "buenista"), y Louisiana (con un 35% de población negra, territorio abonado para Obama). Comento los resultados al final de este correo.

Mientras escribo estas líneas está votando Maine, un Estado de Nueva Inglaterra similar a New Hampshire, por lo que la ventaja es para Clinton (aunque es un caucus, es domingo, por lo que las razones antes expuestas quedan invalidadas).

El 12 votan Maryland, el Distrito de Columbia (la capital) y Virginia. Las encuestas indican que Obama va a ganar por entre 15 y 20 puntos de ventaja.

El 19 vota Hawaii (el Estado natal de Obama) y Wisconsin (si Hillary lleva ocho o siete derrotas el día 19, Wisconsin es una barrera imprescindible: es un Estado similar a Michigan, con crisis económica y votantes de clase media-baja. Si ha de frenar a Obama en algún sitio, ha de empezar allí, aunque hay algunos datos, de los que ya hablaremos, que a mi me preocuparían si fuera Clinton).

Mientras escribía este monstruoso correo, Obama ha ganado Maine por un margen mucho más elevado del esperado y la directora de campaña de Hillary ha dimitido. La crisis en la campaña de Clinton se puede dar por oficialmente abierta.

Hasta aquí el correo normal. Para forofos, el siguiente análisis de los resultados Estado por Estado (en tantos por ciento):

Alabama: Obama 56, Clinton 42- el voto negro fue masivamente a Obama (casi al 90%), y el voto blanco, en un Estado rural como éste, sólo fue a Obama en un 30%. Pero le bastó para ganar con más comodidad de la prevista en las encuestas (y de todos modos, un 30% de voto blanco en Alabama para un candidato negro tampoco está nada mal).

Alaska: Obama 74, Clinton 25- Obama se molestó en abrir una oficina en Alaska (éstos son los pequeños detalles y desprecios de Clinton que no entiendo), y el formato de caucus le ayudó en un día laborable.

Samoa americana: en alguna parte leí que ganó Clinton, pero no hay manera de encontrar porcentajes.

Arizona: Clinton 51, Obama 42- pese a la derrota, un buen resultado para Obama, en un Estado con muchos hispanos (consiguió el 45% de los delegados). El apoyo de la gobernadora no le bastó.

Arkansas: Clinton 70, Obama 27. Ninguna sorpresa. El voto negro impidió que la victoria de Hillary fuera todavía más arrolladora.

California: Clinton 52, Obama 42. El premio gordo de la noche fue para Clinton, pero al igual que en Arizona, Obama consiguió el 45% de los 370 delegados, con lo que Clinton realmente no sacó gran ventaja de su victoria. El voto hispano inclinó claramente la balanza hacia Hillary. Los blancos, por muy poco, votaron por Obama (lo cual no deja de ser una señal muy preocupante para Hillary). Y el hecho de que mucha gente hubiera votado ya antes del arrechucho en las encuestas de Obama en la última semana hizo que Clinton saliera beneficiada.

Colorado: Obama 67, Clinton 32. Otro caucus en el que Obama ganó desproporcionadamente, compensando las victorias más ajustadas que Hillary obtuvo en los Estados más grandes. La organización de Obama en los caucuses está siendo extraordinaria, y le está dando un margen de Estados y delegados que a lo mejor le garantiza la victoria.

Connecticut: Obama 51, Hillary 47. Quizá la gran sorpresa de la noche. El primer Estado de Nueva Inglaterra que gana Obama. Hay que decir que hay muchos liberales y muchos votantes de clase media-alta, pero aún así, fue un éxito sorprendente (además, es un Estado contiguo a Nueva York).

Delaware: Obama 53, Clinton 42. Como os dije, Obama se había tomado la molestia de visitar el Estado. Hillary, no. Estas cositas cuentan en el ánimo de los votantes. De verdad que no se entiende la dejadez del equipo Clinton en estos detalles (a lo mejor por eso la directora de campaña ha tenido que dimitir).

Georgia: Obama 66, Clinton 31. La combinación negros más blancos urbanos sureños fue kriptonita para Clinton. Una gran victoria para Obama (un 40% del voto blanco es un exitazo en el Sur, en mi opinión). Por cierto, la ventaja en delegados casi compensó la diferencia de California para Hillary.

Idaho: Obama 80, Hillary 19. Una vez más, Obama visitó el Estado (¡Idaho, que no ha votado demócrata desde 1964!) y Hillary no. Obama consiguió 15 de los 18 delegados. Entre Idaho y Georgia, Obama consiguió compensar la derrota de California (el hecho de que Idaho sirviera para eso es casi increíble).

Illinois: Obama 65, Hillary 33. Por supuesto que Obama iba a ganar en el Estado del que es senador, pero lo importante es que ganó por más margen del que obtuvo Hillary en Nueva York, con lo que consiguió compensar el déficit de delegados, pese a que Nueva York es un Estado mucho más grande.

Kansas: Obama 74, Clinton 26- otro caucus en el que Obama se merendó a Hillary y obtuvo entre 10 y 15 delegados que le permitieron compensar pérdidas en Estados mayores.

Massachusetts: Clinton 57, Obama 41- quizá el gran fiasco de los obamitas esa noche. Obama perdió el Estado pese al apoyo de los Kennedy, de Kerry y del gobernador Deval Patrick (que es negro). Obama tiene que mejorar sus relaciones con el voto católico, que claramente está con Hillary.

Minnesota: Obama 67, Clinton 32. Me equivoqué. En la duda, si es un caucus, Obama. Un desastre espantoso para Hillary, porque Obama obtuvo 24 delegados de ventaja en un Estado importante.

Missouri: Obama 49, Clinton 48. Quizá el resultado más simbólico de la noche, en el Estado bisagra por excelencia. Una victoria en una primaria, muy trabajada para Obama. Un gran éxito.

Nueva Jersey: Clinton 54, Obama 45. Otra pequeña decepción para los obamitas, aunque en delegados, Hillary sólo obtuvo 11 delegados de ventaja (compensados con Minnesota, por ejemplo). Es otro Estado con muchos católicos, por lo que Obama tiene que trabajar más este segmento de voto.

Nuevo Mexico: Clinton 49, Obama 48. La segunda gran sorpresa de la noche. La sorpresa es que Obama, en un Estado sin negros y con un 42% de hispanos, se quedará a un punto de Hillary. El voto blanco se fue claramente con él (en California también se lo llevó, pero por menos). Es algo que da que pensar, especialmente de cara a la primaria de Texas del 4 de marzo. ¿Es capaz Obama de aglutinar a negros y la mayoría de blancos contra hispanos y una minoría de blancos? Quizá en la respuesta a esta pregunta está la clave de la victoria o derrota de Obama.

New York: Hillary 57, Obama 40- un resultado algo pobre para Hillary (recordemos que en Illinois Obama obtuvo el 65% de los votos). También es cierto que, en realidad, Hillary es una paracaidista en Nueva York (ironías de la vida: ¿sabéis dónde nació? En Chicago, Illinois).

Dakota del Norte: Obama 61, Clinton 37. Una vez más, rectifico: si es un caucus, Obama es el favorito para ganar. Y con holgura.

Oklahoma: Clinton 55, Obama 31. Oklahoma es un Estado sureño a todos los efectos prácticos, pero sin negros. Por lo tanto, la ventaja era para Clinton (por cierto, Edwards, retirado y todo, obtuvo todavía un 10% de los votos).

Tennessee: Clinton 54, Obama 41. Los comentarios de Oklahoma son aplicables aquí, con el matiz de que en Tennessee si había suficientes negros como para darle a Obama un resultado totalmente digno.

Utah: Obama 57, Clinton 39. Un excelente resultado de Obama en una primaria, que motiva una reflexión que ya he hecho en algún momento: los demócratas de los Estados más conservadores (Utah, Idaho, Dakota del Norte) se sienten más cómodos con Obama que con Hillary. Eso es una señal muy clara acerca de quien es el mejor candidato de cara a las generales de noviembre.

Por último, os resumo los resultados de ayer:

Washington: Obama 68, Hillary 31. Otro caucus que ha favorecido enormemente a Obama, en un Estado liberal, con pocas minorías, y con un acusado voto joven.

Nebraska: Obama 68, Hillary 32. Otro caucus en un Estado muy conservador que ha favorecido a Obama porque, entre otras cosas, piensan que es mejor candidato contra McCain en noviembre.

Luisiana: Obama 57, Hillary 36. Otra primaria con un montón de negros que han votado abrumadoramente a Obama y un 30% de blancos sureños que, pese a todo, también le han votado (Luisiana es un Estado más rural que Georgia, por ejemplo, y más parecido a Alabama)

En este momento, Obama empieza a ser más favorito que Clinton para la victoria. Pero para tener una opinión definitiva habrá que esperar al 4 de marzo, cuando votan Ohio y Texas.