sábado, 6 de febrero de 2016

Las primarias republicanas: Iowa aclara las cosas

Los caucuses republicanos del lunes pasado en Iowa aclararon mucho las cosas, a mi juicio:


Primero, los resultados puros y duros, extraídos de Wikipedia:
Iowa Republican caucuses, February 1, 2016
CandidateVotesPercentageProjected
delegate count[25]
Actual
delegates
Ted Cruz51,66627.6%8
Donald Trump45,42724.3%7
Marco Rubio43,16523.1%7
Ben Carson17,3959.3%3
Rand Paul8,4814.5%1
Jeb Bush5,2382.8%1
Carly Fiorina3,4851.9%1
John Kasich3,4741.9%1
Mike Huckabee3,3451.8%1
Chris Christie3,2841.8%0
Rick Santorum1,7831.0%0
Other1190.1%0
Jim Gilmore120.0%0
Uncommitted0
Total:186,874100%3030

La división del voto por condados (en verde, donde ganó Ted Cruz, en azul donde ganó Donald Trump y en rojo donde ganó Marco Rubio):

Iowa Republican Presidential Caucuses Election Results by County, 2016.svg

Aquí, una comparativa entre la media de las últimas encuestas y los resultados reales, cortesía de RealClearPolitics:

Polling Data

PollDateSampleTrumpCruzRubioCarsonPaulBushHuckabeeKasichFiorinaChristieSantorumSpread
Final Results----24.327.623.19.34.52.81.81.91.91.81.0Cruz +3.3
RCP Average1/24 - 1/31--28.623.916.97.74.14.13.12.92.62.41.1Trump +4.7

Y, por último, lo que significan para los candidatos:

1) Ted Cruz consiguió, gracias a una buena organización en el Estado y al apoyo de sus votantes evangélicos, ganar contra pronóstico el caucus y mantener vivas sus esperanzas en una victoria final. Cruz tenía que ganar y ganó. Merece la pena señalar, sin embargo, que esa victoria no le ha supuesto un gran impulso de cara a las primarias de New Hampshire (un Estado de Nueva Inglaterra, en el que el perfil evangélico de Cruz no resulta especialmente apetitoso para sus republicanos, más bien moderados).

2) Donald Trump fracasó claramente, demostrando que no basta con hacer campaña en televisión. La falta de músculo organizativo se paga gravemente en los caucuses. Las primeras encuestas de New Hampshire reflejan un ligero retroceso para él, aunque su ventaja es tan elevada que probablemente todavía ganará el Estado. Sin embargo, mordido a su derecha por Ted Cruz y por el centro -republicano, no en un sentido general- por Marco Rubio, la supuesta autopista que tenía hasta el momento hacia la nominación se ha convertido en un sendero duro e improbable. Si no gana New Hampshire, sus posibilidades se verán reducidas básicamente a 0.

3) En cambio, Marco Rubio salió, a mi juicio, como el gran vencedor de las primarias. Rubio, que en la media de las encuestas el 24 de enero estaba por debajo del 11%, finalmente dobló ese resultado y a punto estuvo de superar a Donald Trump, ganando, además en Des Moines, la capital, lo que revela que es probablemente el candidato más competitivo en los núcleos urbanos, que suelen ser el talón de Aquiles del Partido Republicano.

En los días sucesivos, ha conseguido el apoyo de dos senadores (uno de ellos, Tim Scott, de Carolina del Sur, muy importante) y cinco congresistas, convirtiéndose en el candidato con más apoyo institucional. En las encuestas de New Hampshire ha pasado de estar en quinta posición con menos del 10% a segundo con más del 16% y subiendo, por lo que no es descartable que finalmente consiga superar a Trump.

Hace unas semanas, Rubio explicó que su estrategia era 3-2-1 (es decir, quedar tercero en Iowa, segundo en New Hampshire y primero en Carolina del Sur. La parte "3" del plan ha salido magníficamente bien, la del "2" tiene muy buena pinta, y la del "1", aunque muy difícil, ya no está fuera del reino de lo posible.

4) En cuanto a los demás, sus resultados oscilaron entre lo decepcionante (Carson, Paul) y lo directamente ridículo (Bush y los demás). Rand Paul, Mike Huckabee y Rick Santorum procedieron a retirarse de inmediato o en los días siguientes. Bush, Kasich, Christie (y no digamos ya Fiorina) aspiran a un improbable milagro en New Hampshire, especialmente ahora que Marco Rubio está mordiendo entre sus potenciales votantes.

En suma: empezaron 17, cinco se retiraron antes de Iowa y tres después. Sólo quedan 9, de los que más o menos la mitad se retirarán después de New Hampshire. Y de entre los que queden, únicamente Cruz, Trump y Rubio tienen posibilidades, siendo éste último, a mi juicio, el gran favorito para la victoria final.