jueves, 3 de septiembre de 2009

Los secretos de Washington: ¿otra vacante en el Tribunal Supremo para Obama?

Internet ha cambiado enormemente el mundo en todos los sentidos. Una de las formas más curiosas en que lo ha hecho ha sido revelando algunos secretos de Washington que el común de los mortales antes no podía conocer.

Desde hace ya varias décadas, los jueces del Tribunal Supremo escogen a cuatro becarios  ("clerks") para que trabajen para ellos durante el "año judicial". Los becarios suelen ser alumnos número 1 de las mejores universidades estadounidenses y suelen haber trabajado un año antes para los mejores Jueces federales de los tribunales de apelación. Para poder escoger a los mejores, los Jueces suelen elegir con mucha antelación, de modo tal que no sólo los becarios del curso 2009-2010 están ya todos elegidos (incluso por Sonia Sotomayor, recién nombrada al Tribunal) sino que algunos Magistrados ya han escogido a sus becarios para el curso 2010-2011.

La elección o no de becarios por parte de los Jueces del Tribunal Supremo es un asunto que habitualmente no despierta ningún interés público, pero en los últimos años, y a raíz de la existencia en Internet de blogs dedicados obsesivamente a analizar al Poder Judicial americano (como todas las demás cosas) se reveló un secreto que hasta ahora no había despertado mucha curiosidad: una de las pocas formas de saber si un Juez se va a retirar es si escoge becarios para el siguiente período de sesiones. Si no lo hace, es una poderosa señal indicativa de su retirada.

Y aquí es donde ha saltado la liebre: John Paul Stevens, el Juez más veterano de entre los que hay en el Tribunal Supremo (empezó a ejercer en el mismo en Diciembre de 1975, y tiene ya 89 años) ha anunciado que sólo escoge un becario para el período 2010-2011. Un becario es a lo que tienen los Jueces del Tribunal Supremo retirados (como Souter y O' Connor), en lugar de los cuatro a los que tienen derecho los Jueces del Tribunal Supremo en ejercicio.

La cuestión de los becarios ya había saltado a la palestra cuando Souter no había escogido a mediados de abril de este año sus becarios para el año judicial que empezaba en Septiembre (cosa que reveló sus intenciones incluso antes de que las anunciara pocas semanas después).

¿Quiere decir eso que Stevens se retirará ineluctablemente en junio de 2010, cuando acabe el año judicial que ahora empieza? No necesariamente, porque ello depende de que no haya una defunción súbita en el Tribunal (y no olvidemos que Ginsburg anunció a principios de año que tenía cáncer pancreático, que no es ninguna broma), dado que los Jueces del Tribunal Supremo son muy reacios a que haya dos vacantes en un mismo año. Pero a día de hoy, las posibilidades de una retirada de Stevens en junio de 2010 son, me atrevería a decir, superiores al 50%.

Las consecuencias de dicha retirada las analizaremos si y cuando se produzca, aunque ya avanzo que serán bastante más importantes que las de la retirada de Souter. Y trazaremos entonces un perfil de John Paul Stevens, quizá una de las figuras más determinantes y simpáticas de la historia del Tribunal Supremo.