sábado, 26 de septiembre de 2015

Las encuestas de las catalanas están (probablemente) equivocadas

Vaya por delante que siento el mayor de los respetos por los encuestadores profesionales. Se trata de un trabajo realmente difícil de hacer bien en estos tiempos, por dos problemas importantes: el descenso de la tasa de respuesta (la gente simplemente responde mucho menos al teléfono que antes) y por la dificultad del muestreo entre la cada vez mayor masa de población que ha renunciado a tener líneas fijas de teléfono y sólo usa teléfonos móviles.

Cataluña, en los últimos años, está siendo difícil de encuestar, debido a que a los dos factores anteriores se añaden otros dos: la existencia de un cierto voto oculto entre los electores de opciones no nacionalistas/ independentistas, y el hecho de que no se pueden publicar encuestas durante la última semana, lo que hace que los resultados de aquéllas sean inmunes a cualquier acontecimiento importante que ocurra en los últimos días.

En 2012 esas dificultades se pudieron observar con claridad. Si comprobamos las últimas encuestas publicadas en aquellas elecciones, se puede observar que el voto nacionalista estuvo algo sobrevalorado

Mientras que la suma real de votos de CIU, ERC, las CUP y SI supuso el 49,15%, la media de las últimas siete encuestas inmediatamente anteriores a las elecciones, en cambio, les daba el 52,70% de los votos.

EL PAÍS ha publicado hoy un buen resumen de las encuestas finales, que en siete de los nueve casos dan (en varios casos, una muy amplia) mayoría absoluta a las fuerzas independentistas (tan solo El Periódico y -particularmente- La Razón han publicado encuestas que dan un resultado inferior a la mayoría absoluta para JXS y las CUP).

Sin embargo, hurgando un poco en las encuestas a uno le asaltan serias dudas sobre las mismas:

Por ejemplo, acudamos a la encuesta de Metroscopia para EL PAÍS

Proyección: 74% de participación, equivalente a 4.077.991 personas. Si aplicamos una estimación del 99% de voto válido, nos quedan 4.037.211 personas.

Aplicando los porcentajes de la encuesta a las formaciones independentistas, nos salen los siguientes resultados: 

JXSí: 41,2%: 1.663.331 votos
CUP: 8,4%: 339.126 votos

Total: 2.002.457 votos (49,6%)

Recordemos, a efectos prácticos, que la suma total del voto de CIU, ERC, CUP y SI en 2012 ascendió a 1.787.656 votos (49,15%), incluyendo a Unió, que ahora se ha cambiado de bando.

Vemos, por lo tanto, que el diferencial para las fuerzas independentistas entre los resultados de 2012 (con la importante distorsión de incluir a Unió) y los de la encuesta es de 214.801 votos más.

Ahora bien, la encuesta de Metroscopia incrementa la participación en 343.874 votos (del 67,76% del 2012 al 74% ahora). En otras palabras: el 62,47% del incremento de la participación iria a parar al bando independentista. O bien el incremento de participación se repartiría, pero el trasvase de voto desde el flanco unionista sería mucho mayor entonces. E insisto, con la incógnita de saber cuántos votos le arrebatará Unió a los independentistas.

Ahora bien, ya hemos intentado demostrar en artículos anteriores a) que el incremento de participación en unas elecciones catalanas favorece en líneas generales más a los unionistas que a los independentistas (en 2012 cada 100 nuevos votos se repartieron 41-59 a favor de los unionistas), y b) que el trasvase de votos entre un bloque y otro está muy limitado (esencialmente, los votos que saque Unió de la vieja CIU irán a los unionistas y los votos que pierda el sector independentista de IC en CSQEP en favor de JXS o las CUP irán a los independentistas).

Por lo tanto, las premisas de las que parte la encuesta de EL PAÍS parecen fallar por uno o ambos de los dos aspectos anteriores.

A mayor abundamiento, debemos recordar que el año pasado tuvimos una demostración empírica bastante importante sobre el potencial del voto independentista en la consulta del 9-N.

El voto Sí-Sí alcanzó en la consulta del 9-N un total de 1.897.724 personas.

Ahora bien, dicha cifra incluía 766.000 extranjeros con residencia en Cataluña y 134.000 menores de 16 y 17 años, la inmensa mayoría de los cuales no podrán votar el domingo.

La Vanguardia publicó un interesante artículo el 7 de septiembre que calculaba dos escenarios de reducción de ese voto, en un 5% o en un 10%, y una participación del 70%:

Con el 5% quedaban 1.802.410 votos independentistas.

Con el 10% quedaban 1.707.546 votos independentistas.

Si a esas cifras (con un 70% de participación) le añadimos ese 4% de más que propone la encuesta de Metroscopia para EL PAÍS (212.228 votos) en el primer escenario el 94,35% del incremento de participación tendría que ir hacia los independentistas y en el segundo escenario íntegramente (más un fuerte pellizco de voto anteriormente unionista) para alcanzar los resultados de la encuesta.

Recordemos una vez más que en 2012 el incremento de participación se repartió 41 a 59% a favor de los unionistas, por lo que cualquiera de los dos escenarios parece muy poco plausible.

El autor de este blog ha efectuado una simulación del voto aceptando el 74% de participación que propone Metroscopia, y con las siguientes premisas:

- JXS y las CUP conservan todo su voto de 2012, menos un 20% de CIU que va a Unió y otros partidos, y adquieren el 10% del voto de IC de 2012 (las CUP se quedan asimismo un 10% del voto de ERC y el 100% de SI, pero esto no altera los movimientos intra-bloque).

- Se le otorga a los independentistas el 41% del incremento de participación, repartido del mismo modo que en las elecciones de 2012 (82% en Lleida, 80% en Girona, 47% en Tarragona, 32% en Barcelona).

En ese escenario, JXS obtiene 58 diputados, y las CUP, 9. En total 67 escaños, lejos de los 76-78 que propone Metroscopia. Evidentemente, el reparto interno del voto JXS-CUP y el juego de decimales de la Ley D' Hondt podría llegar a darle a los independentistas la ansiada mayoría absoluta, pero sería muy ajustada (probablemente ni un escaño más de los 68). Y lo que es más grave en términos de legitimidad: los partidos independentistas tendrían solamente 1.764.154 votos, el 43,70%, muy lejos del 50% y los unionistas en torno al 55% (con el matiz de que un 25-30% de CSQEP, en puridad, también es independentista. Pero eso no serían más de 150.000 votos y en torno al 3,7% adicional).

Incluso ese porcentaje de reparto del incremento del voto 41-59 entre independentistas y unionistas podría no repetirse en estas elecciones, porque a medida que progresamos en los incrementos de participación lo que aflora no son independentistas (que ya estuvieron hipermovilizados en 2012 y continúan así ahora) sino abstencionistas unionistas que no votaron en 2012 ante el debate sobre el "derecho a decidir" pero que ahora en 2015, ante la cuestión de la independencia, sí pueden movilizarse.

Lo que no tiene mucha lógica es que el tramo de incremento del voto que va del 58,78 al 67,76% se repartiera 41-59 a favor de los unionistas, y que el siguiente tramo del incremento (hasta el 72, el 74, el 76% o la cifra que finalmente se dé) se reparta de una manera radicalmente inversa.

En todo caso, veremos qué pasa este domingo, pero diría que los votos independentistas estarán más cerca del 1.800.000 que de los más de 2.000.000 votos que les tienden a dar las encuestas. Pero aquí es donde entramos ya en el terreno de la predicción, y los ciudadanos están allí para confirmarnos o desmentirnos.

Lo único claro es que vamos a una participación histórica. De hecho, y aquí ya no me baso en nada más que en el puro instinto, creo que estará más cerca del 80%. Y eso, por supuesto, arruinaría todos estos cálculos...